Iniciativa México y Punto Final

ImagenEl pasado jueves representantes de 715 medios de comunicación firmaron en el Distrito Federal un acuerdo titulado Iniciativa México (IM) que mediante un decálogo busca que se informe a la sociedad sobre la violencia, sin que los medios terminen apologizando delincuentes o siendo voceros involuntarios del crimen.

El fin es informar a la sociedad no horrorizarla.

Como ya es costumbre la polarización o el afán de polarizar toda acción ha matizado y divido ya al país entre buenos y malos; entre pro y anti iniciativa.

Normal y sano que no todos se sumen a la iniciativa, no es un asunto obligatorio, para la democracia y libertad sería lamentable que todos los medios tuvieran las mismas ideas, gustos y fines.

Lo que no se vale es que muchos de los que no la firmaron ni piensan sumarse sin siquiera conocer el objetivo, alcances y compromisos de IM se lancen a destrozarla sin más argumento que el sospechosísimo; sin mayor fin que clasificar al país entre buenos y malos.

Entre las posiciones (que no argumentos) más comunes esta el supuesto sometimiento a los designios del Presidente de la República; la censura desde el poder, la perdida de la libertad de expresión, la homogenización de la información y criterios informativos.

Para nada, en primera la firma del acuerdo es voluntaria, lo firmado es un decálogo no un contrato, cada medio de acuerdo a su ubicación, intereses, público objetivo y criterio editorial lo cumplirá como crea prudente, necesario y conveniente.

Incluso los términos y lenguaje usado para el tratamiento de la información queda a criterio de los medios, no se entregó ni entregará un glosario de términos obligatorios para medios y periodistas involucrados.

Algunos de los que no firmaron IM han aseguran que quienes lo hicieron son “títeres de Televisa o comparsas de Calderón”, esto es inadmisible como inadmisible es que se diga que quienes no lo firmaron “le hacen gordo el caldo al narco o son voceros de la delincuencia”.

Ni una ni otra, hay quienes creemos que Iniciativa México es un buen proyecto que puede aportar mucho al país y hay quien no lo cree así, punto.

No creo que a nadie, ni a los mismos delincuentes les agrade el clima de violencia, pero para la delincuencia no hay mejor clima que tener a una sociedad polarizada, enfrentada.

Hemos insistido que la mejor forma en que la sociedad puede enfrentar al crimen organizado, es organizándose, Iniciativa México es una repuesta social organizada a la delincuencia.

Si los que tuvieron la libertad de no firmar la iniciativa creen que hay otro camino también tienen la libertad de tomarlo o proponer otro acuerdo.

Años de censura oficialista impidieron el debate público, o era sumisión o era pleito, por eso ahora a la menor diferencia no se busca debatir sino inaugurar un pleito y ganarlo.

Punto Final

El sábado: hay cosas que no me dan gusto, pero que bueno

Pablo Torres Corpus

Imagen, Zacatecas 30 de marzo de 2011.

torrescorpus@hotmail.com

 

Balaceras y Punto Final

ImagenLos primeros días de 2008 un amigo periodista especializado en narco y seguridad visitó Jerez para realizar un reportaje sobre la masacre del 28 de diciembre de 2007.

Días después, al despedirnos le pedí su opinión o conclusiones sobre esa balacera; serio y cortante me contestó: no saben en la que se metieron, ya no volverá a ser igual.

Y en efecto, la vida en Jerez se modificó, el miedo y la desconfianza se acentuaron, pese a que durante largos periodos no ha habido violencia, las platicas, las precauciones, las fiestas cambiaron, a tres años de distancia las huellas psicológicas de aquel enfrentamiento siguen vigentes con el refuerzo que la reciente ola de violencia le brinda.

Aunque no eran ajenos al crimen, la capital zacatecana y su vecino Guadalupe no habían tenido incidentes delictivos a gran escala y de alto impacto como la balacera del pasado martes, mucho menos narcobloqueos.

Después de estos incidentes las cosas tampoco volverán a ser igual, y no porque vaya haber balazos cada rato, sino porque los miedos, rumores, quejas, reclamos se han unificado y tienen nuevos destinatarios.

Adicionalmente buena parte de la sociedad zacatecana se ha dividido en diversos grupos: los que creen que nada pasa y todos son hechos menores; y los que magnifican cualquier hecho creando y repartiendo rumores sin sentido ni sustento. Los que acusan al gobierno de estos problemas y los que lo defienden a ultranza. Nada peor para los zacatecanos que caer en cualquiera de los extremos.

Debemos reconocer que el enfrentamiento del martes viene a inaugurar una nueva etapa en el combate al crimen y la forma en que este opera; pero también debemos reconocer que los muertos no fueron por decenas como muchos mencionaron y como muchos más quisieran.

Claro que se debe exigir al gobierno paz y seguridad pero no hay que olvidar que las autoridades no son las que matan, secuestran o provocan balaceras, los malos no son ellos.

A estas alturas no debemos politizar la violencia con el argumento simplista de todo pasa y pasó por culpa del anterior gobierno o que todo es culpa del actual, la lucha contra el crimen, la inseguridad y violencia no distingue partidos ni preferencia electoral.

Sea cual sea el partido en el poder no podemos permitir que las autoridades se debiliten, en las propuestas, denuncias, solidaridad y crítica responsable están nuestras mejores armas para fortalecer al Estado.

Nada mejor para la delincuencia que un gobierno débil y una sociedad dividida y temerosa.

Que las cosas ya no sean como antes, representa también la oportunidad de que la sociedad se fortalezca, se organice y comunique mejor con su gobierno y sea más solidaria.

Los twitteros zacatecanos han puesto el ejemplo de organización, solidaridad y buena comunicación entre sí y con autoridades, el reto es extenderlo porque somos más los buenos.

Punto Final

Lamentablemente “no Hay Festival”.

Pablo Torres Corpus

Imagen 9 de febrero de 2011, El Alacrán 13 de febrero 2011

torrescorpus@hotmail.com

“Pa´onde” y Punto Final

ImagenEl pasado 15 de diciembre luego de una balacera entre delincuentes y el Ejército sobre la carretera Jerez – Fresnillo, autoridades policíacas federales, estatales y militares montaron un mega convoy de al menos cuarenta unidades para el traslado del caído, detenidos y camionetas aseguradas.

Al llegar a la capital zacatecana varios vehículos de quienes veníamos de Fresnillo y Jerez quedamos “atrapados” en medio del contingente ya que no hubo señalamiento alguno o elemento que detuviera el tráfico proveniente del mineral.

Durante varios minutos vivimos la incertidumbre y hasta angustia de encontrarnos con órdenes y señales contradictorias.

Mientras militares con la mano señalaban que nos hiciéramos a la izquierda; camionetas blancas, nuevas y con placas ordinarias presuntamente de la policía ministerial y formaban parte del convoy sin portar alguna insignia o identificación oficial le “echaban lámina” y de mentadas a todo aquel que hiciera caso a los elementos castrenses.

Ante la posibilidad de atender las órdenes militares, algunos optamos por disminuir la velocidad y esperar que pasara el contingente, pero fue imposible porque patrullas de la policía estatal que circulaban por el carril central con torreta prendida y a claxonazos nos exigían avanzáramos.

¿En estos casos a quién deberíamos hacer caso? por la balacera los ánimos estaban tensos en la fuerzas de seguridad y cualquier error propiciado por ellos mismos pudo haber terminado en al menos un choque.

Hechos como estos se repiten por cientos de manera semanal, la gran mayoría de los mexicanos ya hemos sido testigos de acciones armadas.

En el mejor de los casos nos tocan acciones pasivas: ver pasar convoys con personal cubierto y armado; pasar retenes; ver mantas y encontrarnos con calles cerradas.

En el peor de los casos, nos puede tocar un enfrentamiento entre narco contra narcos; autoridades contra malosos; persecuciones, cateos o retenes piratas.

Los daños colaterales y desconocimiento de cómo actuar ante eventos de este tipo ya han cobrado la vida de decenas de inocentes, otros no han muerto pero si han tenido daños en su patrimonio, integridad física.

Ante el desconocimiento de cómo actuar frente a este tipo de acciones y su cotidianeidad ciudadanos, periodistas, organizaciones civiles e instituciones académicas han solicitado de manera urgente un manual o protocolo que nos indique que hacer ante una balacera; retén, cateo o convoy.

Pero también que les diga a las autoridades armadas como actuar; como guiarnos y homogenice su actuar porque es muy común que cada quién tenga su protocolo oculto o imaginario y dé una orden que es contraria a la que otro cuerpo de seguridad da.

Urge que publiquen un manual que no solo proteja a la ciudadanía, sino que dé certidumbre al actuar de la autoridad, es necesario que sepamos qué hacer ante un convoy, retén, persecución o balacera; a quién hacer caso o qué hacer sí los involucrados en un operativo dan ordenes encontradas.

Punto Final

Gracias a todos los que con su gentileza y atenciones hicieron gala de su memoria.

Pablo Torres Corpus

(Imagen, Zacatecas 19 enero, 2011)

torrescorpus@hotmail.com

Narcoinsurgencia y Punto Final

ImagenDesde 2009 algunas dependencias  y funcionarios gringos han afirmado que en México existe ya una narcoinsurgencia.

La semana pasada, el senador Richard Lugar fue el protagonista de este capítulo de acusaciones internacionales, de las cuales preocupa la aceptación casi sin chistar de un término vago y acuñado bajo la carga ideológica norteamericana que pese a su larga experiencia bélica se empeña en matizar, calificar y combatir todos los conflictos armados (propios y externos) de la misma manera.

En primera, no podemos calificar a todo aquel que combate o ignora al Estado como insurgente, si eso fuera hasta los que no pagan impuestos, compran o venden piratería serían insurgentes.

La insurgencia es algo más complejo, en pocas cosas se han puesto tan bien de acuerdo izquierda y derecha que en definirla, es por decir lo menos, aquella rebelión armada que busca derrocar un Estado para implantar otro sistema, todo bajo la justificación e inspiración de una ideología radicalizada, perfectamente difundida y sólidamente sustentada.

Por la forma de enfrentar al gobierno, de atacar a la ciudadanía y de delinquir nadie puede negar que el narco en México opera como “Guerra de Guerrillas de Alta Densidad Mixta”.

Guerra de Guerrillas porque los narcos atacan al enemigo autoridades civiles y militares en sus dominios mediante ataques rápidos, sorpresivos de gran impacto mediático y posicológico.

De Alta Densidad porque los narcos están armados con suficiencia, organizados jerárquicamente, defienden o buscar apoderarse de un territorio y cuentan con centros de mando. Y Mixta porque operan en zonas rurales y urbanas.

Lo que poco se ha difundido es que existen varios tipos de guerrillas: la política, la religiosa y narco; cuya principal es la ideología.

Mientras que las guerrillas políticas buscan derrocar al Estado, acceder al poder y extender el bienestar social; las del narco solo aspiran a colocar su mercancía, ganar mucho dinero y se conforman con escapar y en el mejor de los casos negociar con la autoridad.

Para cualquier Estado es mucho más peligrosa una guerrilla política o religiosa que una narco.

La guerrilla forma ejércitos públicos populares para intentar consolidar anhelos de bienestar social, el narco crea células privadas para agilizar su negocio.

La guerrilla ideológica tiene respaldo social que constantemente busca incrementar; el narco en México por el contrario diariamente acaba con su base social al atacar a la sociedad civil, muy lejos quedó la imagen del narco dadivoso que ayuda a su pueblo.

El narco opera por dinero, por un sueldo, el guerrillero lo hace por un ideal; si se acaba el dinero el narco cambia de delito o cártel; mientras que a un guerrillero mientras no se le acabe la inspiración seguirá combatiendo.

Siempre será más difícil derrotar a un convencido que a un asalariado.

Por fortuna, en México la narcoideología se reduce a tener dinero, “troconas, viejonas, casonas”.

Punto Final

Facebook es los amigos que tenemos y tuvimos, twitter los que tenemos y quisiéramos tener.

PABLO TORRES CORPUS

torrescorpus@hotmail.com

Imagen, Zacatecas 24 noviembre 2010.

El miedo en burro y Punto Final

Imagen“Los muertos de Calderón” lapidaria frase, constante y en auge desde 2007, que durante las últimas semanas ha resurgido con fuerza en notas, reportajes y artículos.

Las cifras oficiales o privadas manejadas en estas notas o reportajes, son la base “dura o técnica” de los muchos que constantemente llaman “asesino o genocida” a Felipe Calderón; es la fuente de esos que aprovechan eventos públicos, micrófonos y cámaras para reclamar ferozmente al Presidente por los muertos, para insultarle con destellante coraje.

Es comprensible y hasta justificable el coraje, impotencia, tristeza y vacío que sufren los deudos, pero los reclamos, la estigmatización, las agresiones, las exigencias, las notas feroces, los reportajes directos y todo lo que sea presión va en un solo sentido: contra el Presidente y su gobierno.

Pese a los decapitados con narcomensajes, los torturados, las amenazas o las matazones de sicarios al servicio del narco no he visto una manta, caricatura, grito , manifestación o reclamo público y airado como los que se le hacen al Presidente en contra de algún cártel o capo.

Que esperanzas que algún sicario le griten asesino o que un reportaje se titule los muertos del Chapo. Todos los reclamos y exigencias van contra el gobierno, no ha habido ninguna petición pública por parte de medios, organizaciones o personas para pedir a los capos del narco que cambien su estrategia de venta o apropiación de territorios, ninguno de los críticos del gobierno ha pedido a los narcos que pacten y dejen de matarse.

Poco importa que del promedio de 29 mil muertos que se maneja, el 92% sean caídos en enfrentamientos de narcos contra narcos y solo 8% en combate narcos vs autoridades.

Olvidan que los que extorsionan, decapitan, secuestran y venden drogas es la delincuencia organizada, no recuerdan que esta batalla surgió porque el aumento del poder del narco era ya insostenible.

Incomprensible que buena parte de los que reclaman al gobierno y lo acusan de asesino son los mismo que vanaglorian las hazañas de las mafia, los mismo que cantan y celebran los narco corridos al tiempo que admiran la “narcolife”.

Es paradójico que muchos de los que reclaman al gobierno lo hacen porque saben que ante ellos si se debe respetar su derecho a manifestarse y su vida.

A los narcos nada se les reclama porque en el fondo se reconoce en ellos y en su crueldad la falta de respeto por la vida ajena y el origen del problema de la violencia extrema.

Bien decía Maquiavelo: “ los hombres tienen menos cuidado en ofender a uno que se haga amar de uno que se haga temer”; mejor lo sintetizó Don Teofilito “el miedo no anda en burro”.

Punto Final

Mientras que Claudia Edith Anaya, Heladio Verver y Luis Enrique Mercado se lucieron en el cabildeo y gestión del Presupuesto para Zacatecas, Ramón Jiménez… ¿Quién es Ramón Jiménez?

PABLO TORRES CORPUS

torrescorpus@hotmail.com

(Imagen Zacatecas, 12 noviembre 2010, El Alacrán 16 de noviembre 2010)