Ehhh… ¡Puutooo! y Punto Final

puto 

Es sorprendente que en este Mundial con el más alto promedio de goles por partido desde Suecia 1958, la mayor polémica hasta el momento haya sido un grito.

Aunque ya lleva bastantes años en todo México, el grito había pasado desapercibido en este Mundial, en nuestro país ni la Conapred había reparado en hacer recomendaciones; en el extranjero era apenas conocido.

Fue la FIFA la que al intentar censurarlo lo hizo popular, ahora los aficionados de todo el mundo saben lo que es y para que se supone que sirve el “ehhh… ¡Puutooo!” a tal grado que ya hasta los ceremoniosos japoneses lo usan.

Gracias a las amenazas de la FIFA el grito que antes solo se utilizaba cuando un portero despejaba, ahora se utiliza cada que el rival es presentado, saca de banda, cobra un tiro libre o realiza un cambio; en fin, para todo.

La FIFA argumentó que se trataba de un grito discriminatorio, lo cual dudo porque no iba dirigido contra algún jugador en específico, algún país o raza, no.

El grito era para todo aquel que fuera portero del equipo rival sin importar nada más, ni siquiera llevaba connotación sexual en primera porque no conocemos la vida íntima de los porteros ni nos debe interesar, lo único que interesa es que se estresen, que se distraigan, que fallen.

La mejor evidencia de que no era un grito discriminatorio es que ningún portero aludido se quejó mucho menos alguna selección.

Además de institucionalizar dicha frase como grito de guerra o ritual “distractor” futbolero, lo único que la FIFA logró fue sacar puto de ese lugar prohibido de las “malas palabras”.

Aunque puto como todos los sustantivos y adjetivos tiene muchas acepciones dependiendo del lugar y forma en que se diga, era una palabra un tanto restringida, fuera de estadios, círculos de confianza o riñas era poco usada.

Dentro de todas las altisonantes mexicanas era la que menos aparecía en prensa, poco en radio y nunca en televisión.

Ahora gracias a la FIFA puto dejó de ser altamente prohibida y aparece en todas partes ubicándola como lo que es, un palabra.

Lo bueno o malo que puto signifique depende de quién la interpreta o imagine, de lo que su mente le describa.

Mientras al escuchar ehhh… ¡Puutooo! alguna mente pura y culta puede imaginar cosas “pecaminosas”, un aficionado común solo podrá imaginar a un portero despejando mal.

Punto Final

Antes de El laberinto de la soledad chingar era consistente en el actuar, pero inconcebible al escribir.
Pablo Torres Corpus Imagen 25 de junio de 2014, Zacatecas, Zac.

torrescorpus@hotmail.com

El “notición” y Punto Final

ImagenLas noticias sobre el primer alcalde “independiente” y las diferencias postelectorales fueron opacadas cuando Benjamín Medrano Quezada, presidente electo de Fresnillo aceptó públicamente su homosexualidad.

La nota fue replicada a nivel nacional, luego se difundió en toda América, Europa y hasta en Oceanía. Desde la aparición del Rey del Tomate no había tanta cobertura, interés y morbo para un político zacatecano.

Reconozco el valor y congruencia de Benjamín Medrano, pero en lo particular me sorprende tanta difusión para la nota, sólo el morbo puede explicar tanto interés.

Las preferencias sexuales de Medrano o cualquier persona son algo que no tiene porque interesarnos, lo que hagan con su vida privada, con su intimidad es asunto sólo de ellos y, en todo, caso de su pareja.

Llamó la atención como en todas las notas el título y énfasis estaba en que Medrano Quezada era el primer alcalde gay. No importaba su preparación, su equipo, sus propuestas, no. El asunto era su homosexualidad.

Las menciones periodísticas tratan al alcalde electo de Fresnillo casi como extraterrestre, como algo fuera de lo común cuando Benjamín, como todos nosotros, es una persona de carne y hueso, con defectos, virtudes y preferencias alimenticias, musicales, sexuales, etcétera.

Y las preferencias sexuales son sólo un rasgo de miles en la personalidad de los individuos, no deben ser motivo para discriminar pero tampoco para premiar.

Por otro lado, algunas organizaciones festejaron el triunfo de Medrano Quezada y hablaban de él como una victoria y gran paso para el reconocimiento de los derechos de los homosexuales.

Exageran, sin bien aún hay discriminación y muchos tabús en cuanto a sexo y sexualidad, también es cierto que para postularse a un puesto de elección popular o ejercer algún cargo no hay limitantes legales.

Prueba de ello es el propio Benjamín que ya antes había manifestado su homosexualidad sin que ello le afectara para ser funcionario público.

Verdadero avance en los derechos de los homosexuales sería que se les reconozcan sus derechos conyugales o de seguridad social y ese no es trabajo de un presidente municipal, sino de los diputados.

Que un político tenga tales o cuales preferencias sexuales o que ejerza su intimidad sexual como le plazca no es garantía de éxito pero tampoco de fracaso.

Recordemos que ni la religión ni las preferencias políticas, deportivas o sexuales nos hacen mejor persona, sólo nuestros actos.

Punto Final
Paradoja, según Coneval la entidad en donde más disminuyó la pobreza fue en Tabasco bajo el gobierno de Andrés Granier con 7.4% menos de pobres.

Pablo Torres Corpus 

*torrescorpus@hotmail.com (Imagen 31 de julio de 2013)

Gays infiernales y Punto Final

Con 9 a 2 la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló la reforma al Código Civil del Distrito Federal que al reconocer la unión conyugal de parejas homosexuales permite a la adopción de menores.

El reconocimiento constitucional ha generado comentarios y debates razonables entre los pro y contra, pero también una peligrosa ola de intolerancia y agresiones entre los fanáticos del Estado moral, de la “naturaleza divina” y de la “normalidad de las familias” contra los que promovieron y aprobamos el reconocimiento.

Iglesia y personas tienen derecho a expresar su inconformidad o argumentos contra la unión “gay” y la posible adopción, pero el derecho a expresarse no les da derecho de convertir en delito para todos lo que es pecado para ellos.

Que se reconozco el derecho de los homosexuales a adoptar en el DF no quiere decir que van a estar regalando niños a la pareja gay que pase, para adoptar las parejas homosexuales pasarán el mismo proceso por el que pasan parejas heterosexuales, viudos, etcétera.

Quienes se oponen a la adopción argumentan que la adopción es contra natura: sí personas del mismo sexo no pueden concebir es porque así lo marca la naturaleza.

Argumentar natura o su contra es limitado, uno de los rasgos más valiosos de la humanidad es precisamente ir contra natura, gracias a la contranatura existe la medicina que interfiere contra las fallas naturales y además de darnos bienestar salva millones de vida.

Gracias a la contranatura tenemos literatura, artes, tecnología, gastronomía, erotismo, instituciones, leyes, iglesias. No hay animal irracional que lea, creé, invente, cocine o reglamente.

Los que están en contra de las adopciones discriminan para alertar que los adoptados por homosexuales pudieran ser discriminados.

A estas alturas debemos de estar conscientes que los intolerantes discriminan activamente por todo: género, sexo, música, ropa, partido, apariencia, equipo de futbol y hasta marca de cerveza.

De repente surgió entre los opositores una gran preocupación por los niños abandonados, cuando han estado ahí durante décadas vagando y mendigando, o en el mejor de los casos en hospicios condenados al amor distante de quienes los administran.

Esos que nunca han adoptado, que no pretenden adoptar y que nunca han colaborado con un orfanato quieren negar la oportunidad de un hogar a los abandonados.

A quienes preguntan dónde está el derecho del niño de elegir sí es o no adoptado por parejas homosexuales; debemos decirles que ese derecho está en el mismo lugar donde está el derecho de elegir sí es adoptado por heterosexuales. Se les olvida que el menor abandonado no pudo elegir ser procreado por padres responsables.

Si las parejas heterosexuales fueran sinónimo de éxito o “normalidad” no habría niños abandonados.

PuntoFinal

No olviden que por cada niño abandonado que pudiera ser adoptado por homosexuales existe una pareja heterosexual “normal” que no funcionó y al menos un heterosexual que falló, que fue irresponsable.

PABLO TORRES CORPUS 

torrescorpus@hotmail.com (Imagen, Zacatecas, 18 agosto 2010)