Nuevos Mágicos y Punto Final

teatroMuchos nos sorprendimos y desconcertamos cuando durante la inauguración de la segunda Feria Nacional Pueblos Mágicos se anunció que 28 localidades recibirían el nombramiento como Pueblo Mágico.

Nunca en la historia del programa se habían entregado tantos títulos de un jalón; días previos mucho se especuló que serían 17 los nuevos Pueblos Mágicos para así llegar a los 100 estipulados en el  Plan Nacional de Infraestructura.

Desconcertó porque cuando Claudia Ruíz Massieu asumió la titularidad de SECTUR ordenó la más completa y detallada evaluación hecha hasta el momento a cada uno de los Pueblos Mágicos y posteriormente una reingeniería integral del Programa.

El objetivo era “meter en cintura” a los Pueblos descuidados o irregulares y dado el caso, expulsar a los incumplidos. Se pretendía revalorar la marca incluyendo sólo a localidades que encajaran con los nuevos criterios de incorporación y permanencia.

Pueblos Mágicos es el programa más exitoso en la historia de SECTUR, por ello entiendo que muchísimas localidades pretendan ingresar al programa aun desconociendo su naturaleza, objetivos, requisitos y obligaciones.

Entiendo también que todos tienen derecho a participar, pero no entiendo cómo es que sí Pueblos Mágicos fue creado para diversificar la oferta turística nacional se pretenda meter en el mismo saco a todas las pequeñas localidades con vocación turística.

Lo anterior es contrario a la idea de revalorar la marca, la saturación de nombramientos la abarata.

Nada en contra de los nuevos Pueblos Mágicos pero me parece injusto que algunos como Palenque, Teotihuacán y Tulum que ya se benefician de programas turísticos relacionados con la arqueología ahora también lo hagan vía Pueblos Mágicos.

Creo que en lugar saturar el programa Pueblos Mágicos, lo ideal es crear otros con propósitos similares pero con distinto nombre, alcances y nicho de mercado.

Por ejemplo, en lugar de meter a las localidades con vestigios arqueológicos a Pueblos Mágicos, se pudiera crear la marca “Casa de Dioses” lo cual daría mayor identidad a estas localidades, diversificaría más la oferta turística y se daría un trato más justo a todas las localidades, no igual vender la pirámide del Sol que el Teatro Hinojosa.

Por lo pronto hay 111 Pueblos Mágicos y la posibilidad de que en noviembre se reduzca la lista, ahora sí.

Punto Final

Descanse en paz el amigo y compañero Arturo Mario Avalos Guzmán.

torrescorpus@hotmail.com

“Loz reyez” y Punto Final

La visita de los Reyes de España a Zacatecas es el tema que domina las charlas.

Entre plática y plática conozco gran animadversión de los zacatecanos por la visita, para algunos es agravio que regresen a la entidad después de haber explotado durante siglos la riqueza material de esta tierra.

Algunos consideran ociosa la visita y ubican al Rey como una carísima figura ornamental del protocolo; y de plano hay quienes los ubican como unos malvados, perversos representantes directos de la nobleza que por centurias de explotó y abusó de las tierras que gobernaba.

Sin caer en el monarquismo o los anhelos de abolengo, creo que la figura, funciones y responsabilidades de los reyes de España actualmente dista, mucho de sus predecesores inmediatos y lejanos.

En el caso concreto de España, la monarquía ha sufrido enormes reformas que han acotado el poder y prácticamente eliminado los abusos de los monarcas; hoy el Rey de España es más vigilado y fiscalizado que muchos de presidentes, gobernadores o legisladores en Estados democráticos, republicanos.

Contrario a lo que piensan algunos amigos, los reyes de España no son un caro adorno colocado en el altar del protocolo, el Rey de España constitucionalmente es el Jefe del Estado español y capitán general de sus fuerzas armadas.

Pedir que por los abusos de sus paisanos o ancestros en México los reyes no visiten Zacatecas no sólo es una desproporción cronológica sino que raya en la xenofobia que tanto criticamos y nos molesta.

Algunos de los que se desgarraban las vestiduras por los estúpidos dichos de Donald Trump, ahora le cargan siglos de delitos a un jefe de Estado que nada tiene que ver con ellos.

La visita es de alta relevancia para Zacatecas, no recuerdo en el corto plazo a ningún otro Jefe de Estado que haya visitado nuestra entidad.

La promoción que por la sencilla visita se hará de Zacatecas posiblemente supere muchas campañas de promoción y si en lo local se aprovecha la recepción se podrá explotar comercialmente durante mucho tiempo.

Si su visión es completamente soberana, republicana o liberal, no piense que se recibe al Rey de España, piense que recibimos al Jefe del Estado Español.

Punto Final

“Voltea al cielo; mira las estrellas: están temblando de amor y esperanza, son para ti”

Pablo Torres Corpus (publicado en Imagen, Zacatecas 1 de julio 2015)

torrescorpus@hotmail.com

La Desconocida y Trágica Historia de Tadeo García Rodarte (La Leyenda de la cantina “Las Quince Letras”

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(Está leyenda sobre “Las Quince Letras” fue escrita al alimón por Pablo Torres Corpus y Aníbal Llamas Zamora, para celebrar el día de muertos y presentada el primero de noviembre de 2014, en dicha cantina).

¡Ay Santo Padre mío! Fue la última frase, las ultimas quince letras que Tadeo García Rodarte, mejor conocido como “el toro”, pronunció antes de desmayarse por el susto que le provocó ver el rostro de la mujer que lo acompañaba en la borrachera de aquella madrugada.

Testimonios de la época aseguran que poco después que las campanas de Catedral anunciaran las tres horas del 22 de diciembre de 1890, se escuchó el grito de quince letras que Tadeo lanzó roto por el miedo y el alcohol, inmediatamente después un trueno estremeció Zacatecas y un voraz incendio acabó por completo con los cuartos de “el toro”.

fuegoDicen que, los vecinos asustados por la voracidad del fuego se organizaron para intentar sofocarlo pero muchos huyeron al oír los gemidos de dolor de Tadeo que fue despertado del desmayo por las llamas que cubrían su cuerpo.

Los que se quedaron al auxilio poco podían hacer ya que por más agua que echaran el fuego no cedía, por el contrario, se avivaba.

La labor se hacía aún más difícil por el azufre hecho aire que dificultaba la vista e impedía la respiración de los improvisados bomberos.

Aquel infierno paró hasta que una anciana desesperada por las monumentales llamas, lanzó una botellita con agua bendita; al momento las llamas desaparecieron, pero no así la azufrosa peste y las nubes de ceniza.

the-monkLos vecinos apenas se reponían del grito, el trueno, el incendio y su súbito fin, cuando descubrieron que todo en esa finca se había reducido a cenizas, excepto el cuerpo de Tadeo desfigurado por el fuego pero completo y conservando aún sus ropas, mismas que facilitaron la identificación de cuerpo.

Pocos durmieron esa fría noche, nadie daba crédito a lo sucedido y cuando el chisme recorría la ciudad, los pobladores nuevamente se paralizaron al enterarse que el cuerpo de Tadeo había desaparecido al llegar al templo de Santo Domingo.

Los vecinos que llevaban el pestilente cadáver juraban haberlo enpetateado, pero al llegar a la iglesia, en lugar del cuerpo encontraron sólo carbones.

Lo peor, el cadáver reapareció en el lugar donde había fallecido, ante esta tétrica situación solicitaron que acudieran a bendecir el lugar donde Tadeo murió.

Y así fue, un grupo de religiosos acudieron al lugar para bendecirlo, pero…

Al llegar a la casa otro trueno sacudió Zacatecas y un relámpago aclaró el tupido, cielo cegando por centésimas a los vicarios de Cristo que al recuperar la vista descubrieron que el cuerpo había desaparecido.

Los pocos escépticos de la ciudad aseguraban que en la borrachera Tadeo había dejado alguna vela prendida y por tanta mugre que guardaba había ardido así.

Pero no podían explicar el olor a azufre, ni cómo el fuego cesó, ni por qué el cuerpo de Tadeo pese a haberse quemado por horas sólo tenía la carne hervida, tampoco por qué su ropa no se había consumido; menos cómo el cuerpo desapareció del petate y apareció en la casa, y mucho menos cómo había desaparecido definitivamente.

Las más religiosas intuían que algo más que el azar y los infortunios de un borracho tenían que ver con ese terrible acontecimiento.

Para responder a estos enigmas había que buscar tiempo atrás, en los primeros años y juventud de Tadeo.

Fue Olbap Labina, un hombre reservado que dominaba la física, estética, retórica y matemática que conocemos la historia de “el toro”.

Labina conoció a Tadeo cuando tenía apenas 5 años, el niño mendigaba frente a Catedral y Labina dibujaba. Desde ese día al extranjero le llamó la atención aquel inquieto y solitario niño.

Un día Olbap invitó a comer Tadeito; además de la cuenta por dos pollos, 11 tortillas, dos elotes, un plato de frijoles, tres  buñuelos y 8 vasos de agua de hochata que el chiquillo se comió, Labina se quedó con la única información que se conoce de los primeros años del toro.

La madre de Tadeo murió cuando él nacía; su único familiar era Andrés mejor conocido como “el tiznado” que además del niño sólo tenía era una pobrísima vivienda, una carretilla, 52 años y hartos dolores; sobrevivían vendiendo leña, tunas y lo que podían recolectar en la periferia de Zacatecas.

Le decían el toro porque en una de sus incontables travesuras se cayó de frente quedándole un par de chipotes que se perpetuarían como coloradas marcas en la frente.

Cumplidos 11 años Tadeo entró a trabajar de mozo personal de la dueña de la mina del Rosario, la señorita María de Jesús Escobedo de Sarmiento y Cos, pálida mujer que se empeñaba por mostrar su amor a Dios y su desprecio por las personas.

Pese al carácter dictatorial y de la señorita, Tadeo encontró en ella la figura materna que nunca tuvo y siempre anhelo; el desconocimiento del amor maternal hacía que Tadeo confundiera lástima con aprecio.

Tal vez por esto, Andrés “el tiznado” que cada día se sentía más cerca del camposanto, decidió pedirle a la señorita que en caso de que él faltara se hiciera cargo del chamaco.

Con un gusto que bien supo ocultar, la señorita Escobedo accedió a la petición sin desperdiciar la oportunidad de humillar al angustiado padre.

Al poco tiempo, una mañana de abril de 1878 Tadeo se despidió de su padre que se iba la recolecta. Nunca lo volvió a ver, ni siquiera supo que pasó, por qué o cómo desapareció.

Para algunos la repentina desaparición de Andrés fue obra de la señorita, que ansiosa por apropiarse de Tadeo se encargó de adelantar el fin del tiznado.

Una semana después de la desaparición la señorita ya dominaba a Tadeo, le prohibió amistades, usar pantalón corto y preguntar por su padre; como recompensa le amplió el horario de trabajo.

Ahora Tadeo tenía que entrar a las 5 de la mañana, barrer y mojar la calle, cambiarle el agua los pájaros, regar a las macetas; ir por el mandado y antes de las 7 prepararle y servirle el desayuno; a las ocho tenía que llevar a la señorita a la oficina de la mina y de ocho treinta a de la mañana a siete de la noche tenía que estar de pie, junto a la puerta del despacho, atento a las órdenes y caprichos de su tutora.

Cuando acababa el trabajo en la mina, el toro tenía que regresar a la señorita a casa, prepararle el té, meter las macetas, rezar el rosario, limpiar la letrina y encerrarla.

Así era de lunes a sábado, el domingo el descanso se limitaba a cerrar a las cuatro de la tarde y de 5 a 6 ir a cobrar las rentas de la seño y a las 7 llevarla a misa.

Por la orfandad materna y el trabajo paterno Tadeo nunca conoció religión, su primer acercamiento fue cuando ya era mozo. Pero la forma en la señorita practicaba su devoción y las constantes amenazas de castigo divino hicieron que Tadeo lejos de sentir afecto por la religión, sintiera miedo a la iglesia y pavor a la furia divina.

En 1886 las dolencias de la señorita se le empezaron a desbordar del cuerpo, apurada por su cada día mayor inmovilidad sentó por primera vez en la mesa del comedor a Tadeo y ceremoniosamente le dijo que como premio a su lealtad y servicio por más de diez años le daría un cuarto propio para dormir dentro del archivo de la mina (ubicado en el espacio que ahora ocupa la cantina “Las Quince Letras”), pero…

Debía jurarle con sangre y ante Dios, lealtad absoluta hasta que ella muriera y sin descuidar sus labores debería cuidar con su vida el archivo donde guardaba todos los números y delitos relacionados con la mina, además de atesorar las evidencias de sus íntimos pecados.

Él no podría ir más allá del cuarto que le dio y mucho menos meter mano en los archivos, eso era exclusivo para la señorita.

Con la mano derecha sobre el corazón Tadeo juro cuidar el archivo como le ordenaba y que luego de ella muriera quemaría los papeles y entregaría a los pobres los demás objetos.

Días después de aquel pacto la señorita enfermó de neumonía y maldiciendo las atenciones que recibía murió dejando toda su fortuna, excepto la finca del archivo a Gabriel, su único familiar.

Zacatecas se escandalizó cuando supo que Gabriel era su hijo escondido, producto de una noche de pasión con un comerciante al que no volvió a ver.

El heredero que recién nacido había sido entregado a una familia de Monterrey, desconocía sus orígenes y fortuna legada, pero no tardó en venir a cobrarla.

A Gabriel cegado por la avaricia le molestó saber de la cercanía de Tadeo con la señorita y para desquitar el coraje lo mandó a picar piedra al socavón más profundo y peligroso de la mina.

mineros El absurdo castigo se convirtió en maldición para Tadeo, cada vez sufría más para entrar y salir de aquel agujero, el pesar físico y espiritual del toro crecía al unísono del socavón, su consuelo era el peyote que se untaba y el mezcal que se bebía.

Tan profundo y solitario era el agujero donde Tadeo trabajaba, que en la superficie los pocos que se acordaban de él ya lo daban por calavera.

Aunque el toro estaba acostumbrado a las friegas y no conocía la comodidad, en cuestión de meses perdió toda ilusión, el tiempo dejó de tener sentido, trabajaba por inercia, hasta que…

Tras una roca del tamaño de un marrano cabezón se encontró un pedazo de oro puro tan grande como su puño y tan brillante como el sol.

Ese trozo áureo le hizo recobrar los sentidos y fuerza, nunca en esa mina habían encontrado algo siquiera parecido, era pieza única.

Tadeo se dispuso a subir a la superficie, pensaba en la cara de asombro de los compañeros y la recompensa que recibiría cuando entregara el oro.

Pero el colosal esfuerzo por salir de ese agujero le hizo recordar que los celos absurdos de Gabriel lo habían confinado a esa sucursal del purgatorio.

Así que se escondió y a marrazos abrió su cantimplora para esconder la preciosa piedra, esperó a que el sol bajara y salió con sigilo.

Ya en el centro Tadeo se quebraba la cabeza pensando que hacer con el oro, quería ir a comprarse una olla completa de birria, pero recapacitó al pensar que el birriero no tendría como regresarle el cambio, capaz ni conocía el oro verdadero.

Así que mejor se fue al “Almacén de París”, de seguro ahí si conocían los metales preciosos y sí podrían darle vuelto.

Sin contestar el saludo que Tadeo lanzó, Clemente el inescrupuloso encargado del mostrador le espetó: “hora tú, qué quieres”.

El toro ufano contestó: “el mejor coñalc que tengas.”

“No fiamos a mugrosos” contestó Clemente.

“No quero fiao” dijo Tadeo sacando su tesoro de la bolsa y sonriendo agregó: “con esto aljusto”.

Los ojos de Clemente no sabían sí salirse por el asombro o meterse por el brillo del metal, la cara retadora se convirtió en amable máscara para ofrecerle las mejores selecciones.

A cambio de una comisión por no preguntar de dónde había tomado ese oro, Clemente le cambió la iluminada piedra por monedas.

Minutos después Tadeo agarró una parranda interrumpida sólo cuando el sueño o borrachera lo vencían.

Luego de una semana, en la mina seguían sin extrañarlo pero en el centro de Zacatecas Tadeo ya era famoso por la fiesta que traía, fiesta en la que no había más límites que los de sus riñones.

Los vagos, teporochos, borrachines, tahúres, músicos, prostitutas, gorrones y hasta los gendarmes de la ciudad se convirtieron en pajecitos de Tadeo que se sentía pleno, rico, feliz, guapo y poderoso, lo único que les faltaba era tiempo para divertirse.

La fiesta que duró meses, acabó el mismo día que el dinero.

Luego de dormir por 2 semanas, Tadeo despertó más flaco, solo, sin un peso y con una cruda que parecía exorcismo, desesperado por continuar la fiesta o cortar la resaca olvidó del pacto con la señorita y rompiendo puertas se metió al cuarto prohibido.

Ahí encontró libros, instrumentos musicales, sillas, mesas, joyas, dinero, vinos, destilados, licores y una galería que tapizaba las paredes (casi como luce ahora “Las Quince Letras)

La fortuna no lo abandonaba, con lo encontrado conectó la fiesta más alegre que la primera vez; gastaba más rápido de lo que respiraba.

franz-mLos excesos mermaron la fortuna, cuando la bola de pajes comenzaron a oler la pobreza empezaron a desaparecer hasta que Tadeo volvió a quedar solo.

Aunque esta vez fue más precavido, guardó para él solito algunas botellas y dinero que le permitió seguir comprando caricias por algún tiempo.

Durante la semana santa de 1890 Tadeo conoció a Micaela, una meretriz de exquisito rostro y despampanante figura, una mezcla de amor y deseo dominaron al toro que no dudó en ofrecer lo que traía para que pasara la noche con él.

Al consumarse el encuentro Micaela dejó de ser deseo para convertirse en obsesión, apenas se repuso Tadeo le pidió que se quedara con él para siempre, obviamente la Mica se negó y desapareció más pronto de lo que se desvistió.

Borracho y prendado de la mujer, el toro diariamente repetía la historia: alquilaba el amor de la Micaela y concluido el acto le pedía que no lo abandonara.

Micaela también repetía la historia: diariamente se iba con el toro, cobraba por fingir pasión; y se negaba a quedarse.

Las reservas de Tadeo le permitieron extender los encuentros hasta los últimos días de mayo de 1890.

El tres de junio, cumplidos tres días sin que pudiera tocar a la Micaela, Tadeo quiso ahogar la frustración y el deseo con más y más alcohol hasta que acabó hasta con el “perjume” que usaba.

Sin dinero y sintiendo que se ahogaba por el remordimiento y la necesidad de la mujer y el alcohol, el toro salió a la calle a pedir limosna, pero como ya era conocido en Zacatecas por sus descarados excesos nadie le dio ni una triste moneda.

De regreso en la casa, con el alma a punto de explotarle dentro del cuerpo, Tadeo cerró los ojos y gritó con potencia:  “Satanás manifiéstate quiero venderte mi alma”.

Al abrir los ojos, el cuarto estaba igual, así que otra vez cerró los ojos y con un grito más extendido dijo: “Satanás manifiéstate quiero venderte mi alma”, un crujido hizo temblar a Tadeo que al abrir los ojos lo único que encontró fue un gato panteonero.

Con una molestia que apenas igualaba su desesperación apretó los ojos y puños y lanzando en un aturdidor grito toda su esperanza, nuevamente invocó a Satanás.

No escuchó nada; pero al abrir los ojos, frente a él estaba un elegante individuo que tenía como lengua una serpiente.

El catrín le dijo “acepto caballero, dígame lo que quiere a cambio de su alma”.

Tadeo no podía responder, la impresión le había pegado la lengua al paladar, pero como pudo contestó “te doy mi alma a cambio de vino, dinero y Micaela para siempre”

1836696_10154839721915492_3937256044560012444_o“Trato hecho, lo tendrás a cambio de tu alma y dime cuando vengo por ella” respondió el Diablo.

Confiado en que había pedido lo que más quería: dinero, vino y a Micaela, y seguro que nunca se aburriría de ello, Tadeo replicó “vendrás por mialma el día que me aburra del dinero, vino o Micaela,  saludt por el trato ”

Sonriendo, el Diablo lo miró a los ojos y le dijo “aún no es tiempo de brindar” y desapareció.

Al momento el cuarto se volvió a llenar de vinos y destilados, Tadeo no cabía de emoción, sus bolsillos estaban repletos de dinero, corriendo fue en busca de Micaela y nuevamente alquiló su amor.

Esa noche después de poseerla, Tadeo le volvió a pedir que se quedara con él; para su sorpresa, esta vez Micaela aceptó.

Al día siguiente el toro compró casa nueva y armó una fiesta que ni dormido se detenía, lo que sí se detenía era la fidelidad de la Micaela que aprovechaba los sueños de Tadeo para seguir ejerciendo su oficio.

A lo largo de seis meses la borrachera impidió que Tadeo descubriera el engaño, hasta que una madrugada, cuando la sed lo despertó descubrió que la Mica no estaba.

En busca de su mujer y bebida el toro se levantó, lo primero que encontró fue a Micaela, pero prensada al cuerpo desnudo de un extraño que al ser descubierto escapó por la puerta principal.

Con la sangre hirviendo Tadeo vomitaba ofensas y golpes sobre la Mica, cuando desquitó el coraje, corrió a la mujer de la casa, golpeada pero sonriente Micaela le dijo “no me puedo ir, tu pediste una Micaela para siempre y aquí estaré”.

El toro, recordó el pacto diabólico y se fue a la cama con la lengua hecha nudo.

Durante días el minero estuvo pensando cómo deshacerse de la mujer, si la mataba o cambiaba, el Diablo vendría por su alma y ni remotamente quería irse al infierno, pero no soportaba la traición y menos las visitas de Micaela, que para entonces ya había perdido todo pudor y se alquilaba delante de Tadeo.

La mañana del 22 de diciembre de 1890 los gritos pasionales de Micaela interrumpieron el sueño del cornudo, que harto del numerito salió a vengar la afrenta.

En un tugurio Tadeo pasó la tarde bebiendo, de repente oyó una voz que decía “Micaeeela” furioso se levantó buscando a su mujer, pero se trataba de otra Micaela, más bella, más joven, con mejor cuerpo y maravillosa sonrisa.

Alegre por la confusión la sacó a bailar, mientras se movían cuerpo a cuerpo y pese a la borracherota tuvo la gran idea…

Tadeo le había pedido al Diablo a la Micaela para siempre, pero no le había especificado qué Micaela.

La nueva y mejor conquista también se llamaba Micaela. Así que creyó que al sustituir a la vieja Micaela por la nueva podría seguir gozando de la vida.

La nueva Micaela no oponía resistencia a ninguna de las peticiones de Tadeo le pidió que se fueran a un lugar donde pudieran expresar sus lujuriosos deseos.

Como en la nueva casa del toro se encontraba la primera Micaela con otro cliente, Tadeo decidió llevar a la joven Micaela a la vieja casa donde había firmado el pacto con Satanás.

Ya en la casita explotaron la libido y entre más la poseía, más bebía y botella tras botella la volvía a invadir.

tadeo grabLuego de horas de éxtasis Tadeo quedó inconsciente.

Las campanas de la Catedral, lo hicieron cobrar conciencia, junto a él y de costado estaba el espectacular cuerpo desnudo de la nueva Micaela, era tal la belleza que parecía desprender fuego.

Tadeo empezó a acariciarla nuevamente, la nueva Micaela accedía con cadencia, los ánimos iluminaban el cuarto; Tadeo quiso besarla pero al voltearle la cabeza se encontró con un espeluznante rostro que llevaba como lengua una serpiente.

Al ver este horror Tadeo grito: “¡¡¡Ay Santo Padre mío!!! y se desmayó, inmediatamente después un trueno estremeció todo Zacatecas y un voraz incendio acabó por completo con los cuartos de “el toro”.

Los vecinos asustados por la voracidad del fuego se organizaron para intentar sofocarlo pero muchos huyeron al oír los gemidos de dolor de Tadeo que fue despertado del desmayo por las llamas que cubrían su cuerpo.

Al despertar por los ardores del fuego vivo, en medio de ese infierno Tadeo vio que el espectacular cuerpo de la joven Micaela se había convertido en el de una asquerosa chiva que aún conservaba el tétrico rostro.

Frente al minero una grave voz le dijo: “he venido a cobrar, ni tu alma ni tu cuerpo tendrán reposo y ahora sí… Salud”

Pablo Torres Corpus

Aníbal Llamas Zamora

las15

“Hubo” Festival y Punto Final

Siguiendo la regla dorada: “todo lo bueno dura poco”, concluyó el Hay Festival, atrás el paseo de estrellas, el mar de anécdotas y la lluvia de ideas.

Sin duda este festival fue enriquecedor para muchos y en diversos sentidos, particularmente me ocurrió con una precisión e impacto en mi vida, me enseñó y recordó muchas cosas; conocí gente inspiradora.

Descubrí que Daniel Mordzinski ubica sets fotográficos con solo girar la cabeza o los arma con lo que su mano le alcanza y la cortesía le consigue.

Que Héctor Abad además de ser un magno literato es un hombre sensible en extremo, ejemplar padre y bragado jinete que bien pudo armar un Sábado de Gloria a las puertas del Panteón de los Dolores en Jerez.

Disfrute de la enciclopedia de anécdotas que Juan Cruz lleva en la memoria, comprobé que su vena periodística está activa 24 horas al día; me asombré con su cualidad para escribir artículos al tiempo que come, anda, platica, bosteza o escribe otra cosa sin dejar nunca de ser amable y simpático.

Supe que Jorge Volpi es un poliglota que a la menor provocación da cátedra de su “muchilingüismo”, vi como éste escritor no camina las calles, las escanea con paso cercano al trote.

Descubrí que Sasha Sokol disimuló con destreza su notable inteligencia mientras estuvo en Timbiriche.

Me enteré que tengo cosas en común con grandes figuras literarias, Jorge Volpi tiene unos zapatos cafés idénticos a los míos; Fabrizio Mejía también es fan del Walker rojo en las rocas; Juan Cruz también tiene blog, Antonio Skármenta también cuida sus botellas de mezcal; (autosarcasmo aspiracional del que escribe).

Comprobé la maravilla que es twitter que lo mismo sirve para ubicarnos que para identificarnos o conocer gente maravillosa o expresarnos con la democracia que nos da la ley de los 140 caracteres.

Corroboré que es cierto que “el que encuentra por qué vivir siempre descubre cómo”.

Me maravillé con Wendy Guerra y su intensidad como extensión de su ser, lo mismo ante la lente del Mordzinski que ante infantes talleristas.

Al escuchar el ensayo, el concierto, conversatorio y conferencia de prensa de Bob Geldof concluí que sí este músico fuese mexicano sería Ramón Ayala.

Supe por qué “el ego sin eco no es ego, sino frustración”.

Me intrigó y sigue, que zacatecanos pese a ver que en lugar de pilas, butacas, santos, pulpitos y sacerdotes y monaguillos había taquillas, pantallas, sillas, escenarios y escritores y fotógrafos, se persignaban al entrar y al salir. ¿Sería distracción, respeto al pasado o reconocimiento al presente?

Supe que los mejores pleitos son aquellos donde nadie se enoja.

Ahora me urge saber sí para 2011 “Habrá Festival”.

Punto Final

Sabía que Aute no era autista, sino un auténtico autor autorizado para autentificar autorías, un poco “auteo” pero muy “autemista”, por eso me autografió el disco de “auterejé” y una “Autebiografía”.

PABLO TORRESCORPUS

torrescorpus@hotmail.com
(IMAGEN, Zacatecas 21 de julio de 2010)

 

Hay Festival y Punto Final

Del 15 al 18 de julio Zacatecas será sede del Hay Festival, primero que se celebra en nuestro país.

Los antecedentes del famoso festejo ya son generalidades, sabemos que surgió en 1988 en la pequeña localidad de Hay on Wye perteneciente al condado de Powys en Gales.

Peter Florence creador del Hay Festival lo concibió como una reunión donde escritores, músicos e intelectuales se reunieran a descansar y charlar sobre temas de actualidad sin el protocolo y formalismo que exigen las reuniones académicas como seminarios o simposios.

Y eligió celebrarlo en Hay on Wye porque además de los hermosos paisajes naturales que lo rodean desde entonces dicha localidad era conocida como “el pueblo de los libros”, debido a que tiene 41 librerías (la mayoría de libros usados) y tiene poco menos de mil 900, es decir una librería por cada 45 personas en promedio.

El poder e influencia de los invitados al “festivalito” pronto lo convirtieron en uno de los más atractivos de Europa, a tal grado que se ha convertido en punto de encuentro obligado para escritores, premios Nobel,  intelectuales y artistas en general.

A partir de 1996 el festival se internacionalizó y hoy existen 10 sedes distintas del Hay Festival en el mundo, todas distinguidas por la calidad de sus invitados y el turismo que atraen.

Pese a todo lo anterior la trascendencia del Hay Festival no radica en el programa ni en el “rating” de los invitados.

La gran aportación del Hay a la cultura occidental ha sido el que se vuelva a reconocer a la conversación como una expresión más del arte, como un elemento estético capaz de comunicar sentimientos, emociones y visiones del mundo a partir de la palabra de los conversantes.

El merito del Hay Festival es que puso de moda los conversatorios y con ello volvió a elevar a rango de arte las conversaciones, y es que desde la masificación de la voz a través del radio y TV paulatinamente las charlas dejaron de ser reconocidas como elementos de valor artístico.

Tal vez por la informalidad, la falta de rigor y la facilidad para caer en rumores o imprecisiones las conversaciones habían sido subestimadas en su valor como actividad que enaltece los sentidos y enriquece las ideas.

Lo anterior se obtuvo gracias a que los ponentes del Hay suelen ser especialistas o creadores brillantes en el área o tema que tratarán, dejando fuera de sus conversaciones las imprecisiones, rumores o críticas viscerales.

Con la revalorización de la conversación el Hay Festival, retomó de manera romántica y efectiva la concepción socrática de la palabra hablada y su poder comunicativo, estético y creador.

Hay logró que recuperáramos el sentido artístico de la conversación de la manera más romántica y sutil posible, reivindicó a la charla como expresión artística capaz de generar y entregar su “producto” artístico sobre la marcha, esculpiéndolo en y a cada palabra.

Gracias al Hay nos reencontramos con el don y valor de la palabra al más puro estilo socrático.

Nuestro mérito será acudir al Festival, porque como dice Peter Florence “invertir en el Hay Festival es invertir en la única divisa que nunca se devalúa: las ideas”.

Punto Final

¿Cuándo el Hay Festival termine le llamaremos “Hubo” Festival?

Pablo Torres Corpus

torrescorpus@hotmail.com

(Imagen 14 de julio de 2010, Zacatecas, Zac)