Tinta sangre y Punto Final

charlieLa agresión contra el semanario satírico Charlie Ebdo revivió el debate sobre la libertad de expresión, la tolerancia y el fanatismo.

La mayoría de los medios occidentales han manifestado su apoyo irrestricto a la libre expresión, sin embargo muchas plumas han mencionado que lo ocurrido contra los franceses es culpa de ellos por publicar sátiras religiosas específicamente del islam.

Ninguno ha celebrado el atentado contra Charlie Ebdo, pero varios lo justifican y describen como algo “natural”  desde la religión, cultura y crianza del Islam.

Como atenuante de la agresión señalan que lo que para unos franceses es simple caricatura de Mahoma para los musulmanes es un ataque directo a lo más sagrado de su religión y forma de vida.

Y dada la misma religión, educación y acorde a sus escrituras sagradas la única forma de responder una afrenta de esta índole es la muerte de los ofensores.

Otro atenuante es que en la cultura islámica la venganza y muerte es algo común, tradicional cuando está en juego algo tan preciado incluso han sugerido ponerse en el lugar de los musulmanes ortodoxos para entender su reacción.

Me parece muy sano ser empático; ponerse en los zapatos de otros, tratar de entender las circunstancias, pero porque hacerlo con los que matan y buscar limpiar con sangre la tinta que los ofende.

Al momento no he oído a nadie que hable de la cultura, educación y tradiciones francesas como hablan de la musulmana; sí muchos musulmanes llevan siglos respondiendo con sangre las ofensas religiosas, los franceses también llevan siglos siendo irónicos y satíricos; polemizar está en su ADN.

Si los musulmanes tienen larga lista de vengadores suicidas, los franceses la tienen de polemistas, ahí están: Ventadorn, La Fontaine, Villón, Voltaire, Moliere, Rousseau, Montesqui, Lamartine, Dumas, el Marqués de Sade, Victor Hugo, Descartes, Pascal, Verlaine, Rimbaud, Sarte y muchos más que al igual que los mencionados escandalizaron y “ofendieron” al mundo y sus religiones con sus ideas, críticas y sátiras.

Durante mucho tiempo la intelectualidad francesa y sus obras tuvieron  al catolicismo como ofendido  permanente y a sus ortodoxos como enemigos, sin embargo la iglesia católica al paso del tiempo ha tenido una apertura y tolerancia que ni de lejos están por alcanzar en medio oriente.

Finalmente, Charlie Ebdo se publica en la cuna del enciclopedismo que cuenta con larguísima tradición satírica y es actualmente un Estado laico, en el que la libertad es un derecho y la religión una opción.

Punto Final

Quién tiene asegurado el premio no lo busca con desespero.

torrescorpus@hotmail.com

Pablo Torres Corpus (Imagen 21 de enero de 2015, Zacatecas, Zac.)

Los “olvidaos” y Punto Final

http://www.zetatijuana.com/En “Super Frakonomics”, Steven Levitt y Stephen Dubner hablan de la importancia de la percepción social y como en la mayoría de las ocasiones ésta se construye a partir de  anécdotas, anomalías llamativas; tendencias morales y estallidos emocionales y no en base a datos duros.

Ejemplifican lo anterior citando al “verano del tiburón” ocurrido en Estados Unidos en 2001 después de que un niño de 8 años fue atacado por uno de ellos en las pacíficas aguas de Pensacola, Florida, el ataque generó enorme temor en la sociedad de aquella región que repentinamente dejaron de ir a la playa.

Cientos de gringos aseguraban haber visto manadas de tiburones acechando en las costas del sur; otros tantos declaraban como se habían salvado por un pelo de ser devorados.

Empero, las estadísticas indicaban lo contrario, en 2001 en todo el mundo hubo 68 ataques de tiburones de los cuales sólo 4 fueron mortales.

En cambio ese mismo año hubo más de 42 mil muertos por accidentes automovilísticos tan solo en EUA, pero nadie llamo a ese año como el “año del choque” ni disminuyó la gente que conducía.

Por qué estas diferencias, los autores ofrecen varias posibilidades: novedad y escases, no es muy común que un tiburón ataque a un indefenso niño, en cambio ya nos acostumbramos a ver o saber de cientos de choques en todas partes.

Otro punto es el lugar y tiempo en que ocurrió el ataque, el que haya sido en una zona densamente poblada, con buena conectividad y en un temporada atiborrada de gente convirtió el hecho en toda una sensación.

Algo parecido con la percepción y los estallidos emocionales ocurre en Zacatecas, aquella balacera del 1 de febrero pasado, aunque breve en comparación a las de Tabasco pasmó a buena parte de Zacatecas y Guadalupe; generó un temor que desoló por varios días calles y sitios públicos aún hoy hay reservas por aquel incidente del que miles fueron “testigos” ausentes.

En cambio Tabasco, Jalpa y Nieves han vivido largas balaceras, secuestros y amenazas al por mayor,  a pesar de la cobertura de algunos medios como IMAGEN,  lo ocurrido no ha generado mayor expectación en la comunidad twittera y sobre todo en los zacatecanos de la zonas urbanas

La percepción social en Zacatecas radica al igual que en Estados Unidos en la densidad poblacional y en la capacidad de unos y otros para comunicarse.

Pero también en triste realidad de que para algunos municipios del sur y norte los balazos son ya cosa de todos los días y para los urbanos aún es novedad.

En términos porcentuales es más probable padecer una balacera en Tabasco, Jalpa, Nieves o Chalchihuites que en Zacatecas, Guadalupe o Jerez, pero parece hay más temor en los centros urbanos que en las pequeñas localidades.

Punto Final

La economía vale más por sus análisis que por sus pronósticos.

Pablo Torres Corpus

torrescorpus@hotmail.com

1 de marzo de 2011, Imagen, Zacatecas

 

Balaceras y Punto Final

ImagenLos primeros días de 2008 un amigo periodista especializado en narco y seguridad visitó Jerez para realizar un reportaje sobre la masacre del 28 de diciembre de 2007.

Días después, al despedirnos le pedí su opinión o conclusiones sobre esa balacera; serio y cortante me contestó: no saben en la que se metieron, ya no volverá a ser igual.

Y en efecto, la vida en Jerez se modificó, el miedo y la desconfianza se acentuaron, pese a que durante largos periodos no ha habido violencia, las platicas, las precauciones, las fiestas cambiaron, a tres años de distancia las huellas psicológicas de aquel enfrentamiento siguen vigentes con el refuerzo que la reciente ola de violencia le brinda.

Aunque no eran ajenos al crimen, la capital zacatecana y su vecino Guadalupe no habían tenido incidentes delictivos a gran escala y de alto impacto como la balacera del pasado martes, mucho menos narcobloqueos.

Después de estos incidentes las cosas tampoco volverán a ser igual, y no porque vaya haber balazos cada rato, sino porque los miedos, rumores, quejas, reclamos se han unificado y tienen nuevos destinatarios.

Adicionalmente buena parte de la sociedad zacatecana se ha dividido en diversos grupos: los que creen que nada pasa y todos son hechos menores; y los que magnifican cualquier hecho creando y repartiendo rumores sin sentido ni sustento. Los que acusan al gobierno de estos problemas y los que lo defienden a ultranza. Nada peor para los zacatecanos que caer en cualquiera de los extremos.

Debemos reconocer que el enfrentamiento del martes viene a inaugurar una nueva etapa en el combate al crimen y la forma en que este opera; pero también debemos reconocer que los muertos no fueron por decenas como muchos mencionaron y como muchos más quisieran.

Claro que se debe exigir al gobierno paz y seguridad pero no hay que olvidar que las autoridades no son las que matan, secuestran o provocan balaceras, los malos no son ellos.

A estas alturas no debemos politizar la violencia con el argumento simplista de todo pasa y pasó por culpa del anterior gobierno o que todo es culpa del actual, la lucha contra el crimen, la inseguridad y violencia no distingue partidos ni preferencia electoral.

Sea cual sea el partido en el poder no podemos permitir que las autoridades se debiliten, en las propuestas, denuncias, solidaridad y crítica responsable están nuestras mejores armas para fortalecer al Estado.

Nada mejor para la delincuencia que un gobierno débil y una sociedad dividida y temerosa.

Que las cosas ya no sean como antes, representa también la oportunidad de que la sociedad se fortalezca, se organice y comunique mejor con su gobierno y sea más solidaria.

Los twitteros zacatecanos han puesto el ejemplo de organización, solidaridad y buena comunicación entre sí y con autoridades, el reto es extenderlo porque somos más los buenos.

Punto Final

Lamentablemente “no Hay Festival”.

Pablo Torres Corpus

Imagen 9 de febrero de 2011, El Alacrán 13 de febrero 2011

torrescorpus@hotmail.com