Eeh.. “puto” y Punto Final

Puto-2Hoy juega México contra Nueva Zelanda en la Copa Confederaciones, el encuentro es punto de atención para miles de personas, pero no por el partido sino por el famoso “Eeh… puto”, que tiene al filo de la sanción a la Federación Mexicana de Fútbol.

Mediante un comunicado, la FIFA advirtió a los mexicano que: “tras evaluar los respectivos informes del partido, el presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA ha decidido imponer una advertencia a la Federación Mexicana de Fútbol Asociación por el comportamiento inapropiado relativo a cánticos ofensivos y discriminatorios de un reducido numero de aficionados mexicanos con motivo del Portugal-México”.

En 2014 muchos consideramos la posición de la FIFA limitada, hoy sigue siendo limitada pero adicionalmente es muy hipócrita.

Para la FIFA se trata de un grito discriminatorio, lo cual fuese cierto si fuera dirigido contra algún jugador en específico, algún país o raza pero no. El grito es para todo aquel que sea portero del equipo rival sin importar nada más.

Aún así la FIFA insiste en censurarlo alegando combate a la discriminación y la homofobia, lo curioso e hipócrita es que quiere sancionar a México por un grito al tiempo que celebra uno de sus torneos más importantes en un país como Rusia con actitudes, leyes y formas de gobierno abiertamente homosexuales.

Al redactar la presente, la Corte Europea de Derechos humanos (CEDH) condenó condenaba a Rusia por su ley de 2013 que reprime con multas y penas de cárcel cualquier “propaganda” homosexual frente a menores.

Según la CEDH, esta ley alienta la homofobia y es incompatible con los valores de una sociedad democrática” indicaron los magistrados europeos.

Pero no es todo, diario aparecen reportes sobre las persecuciones que el gobierno de Vladimir Putin realiza contra homosexuales, sin mayor argumento que las preferencias intimas.

La FIFA es hipócrita porque lo que realmente discrimina es que un gobierno casi totalitario utilice toda su fuerza para reprimir a los que manifiestan preferencias sexuales distintas a las que ellos pretenden imponer.

La FIFA es hipócrita porque si realmente quisiera luchar contra la homofobia, cancelaría este torneo y el que viene en Rusia por la abierta homofobia del gobierno, o al menos los amenazaba como a México.

Punto Final

Las acusaciones sin pruebas no son más que chismes.

torrescorpus@hotmail.com 

(Imagen,  Zacatecas, 21 de junio de 2017) http://www.imagenza.com.mx

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Mi mujer

Sin más les platico que él estaba sentado a un costado mío, con mi oído funcional oí que decía : “mi vida personal, amorosa como la de muchos ha sido de constantes altibajos, a veces por mí, a veces por ella, otras por ellas, otras por nosotros y otras porque sí.

Pero en esos momentos de gracia de pleno esplendo, siempre (tres veces) he llamado mujer a mi pareja; a una de ella a la que más llamé y veía como “mi mujer” le molestaba el término, prefería que dijera algún apodo miserablemente meloso o simplemente mi novia.

Yo en cambio prefería llamarla mi mujer, y lo hacía porque detrás de ese concepto que ella veía como misóginamente posesivo existía una idea largamente acabada.

Aunque muchas veces las expliqué, sus ganas de polemizar acaban por revolcar mis argumentos en la miel de mísera melosidad que sus inseguridades derramaban.

Mucho después, paradójicamente una mujer que nunca ha sido ni será mi mujer entendió perfectamente el argumento y luego lo utilizó como bandera en su buscador de amor.

Le comentaba que decir mi mujer si guardaba cierto grado de posesión porque sí, si era mía, al igual que yo era de ella en cuanto a fidelidad y lealtad.

Le dije que le decía mi mujer, porque ella en sí representaba todas las mujeres del mundo a un genero, especie o sexo que amo con devoción y que habiendo tantas y tantas en todo el mundo ella representaba para mí la mejor síntesis de todo lo que deseaba, amaba y quería de las mujeres, aún y cuando a esa síntesis perfecta para mí le faltara tanto.

Decirle mi mujer representaba decirle: tu eres mi mejor representación interna y externa de todas las mujeres en una sola, la única que deseaba platicar, cocinar, dormir, intimar, relacionarme en lo emocional, social y todo lo que podría hacer con cualquier mujer pero también lo que sólo podría hacer con y por ella.

Así pues mi mujer, no era sólo decir mi mujer, sino decirle mi mitad de muchas cosas, mi complemento de otras tantas y mi todo de muchas más.

Mujer no es con la que haces una boda, es con la que vives una vida.

En fin un concepto que sólo entendería y aplicaría con quién realmente fuera MI MUJER”.