Gerardo Ortiz y Punto Final

geraQue no se haga debate “cultural” o de corrección política.

Lo que interpreta Gerardo Ortiz (para mí) es música es muy básica, sus letras igual: rima fácil con estribillo ágil y modelo grácil, tono pegajoso, baile lujurioso o argumento lloroso.

No negaré que conocía a Gerardo, por eso confirmo que no es santo de mi devoción, sin embargo aunque me incomode su ruido y el individuo no me simpatice, creo que está viviendo un terrible injusticia, un bullying legal.

El pasado 17 de julio el interprete fue detenido en Guadalajara por apología del delito, específicamente por el video y canción “fuiste mía”, donde mata al supuesto amante de su mujer y en apariencia quema a la infiel en la cajuela de un coche.

Lo que interpreta, graba y “actúa” pueden ser una basura en términos artísticos, políticamente reprobable, pero de ninguna manera un delito, nos guste o no Gerardo Ortiz se está expresando, está manifestando situaciones de un mundo que conoce o al que aspira.

Más allá, detener a alguien por “hacer apología del delito” en lo que interpreta o escribe, abre la puerta a la censura a modo y por moda, si bajo ese pobre criterio de apología del delito analizamos la cultura prácticamente todo es delito.

Gerardo Ortiz puede hasta caernos mal, pero porque ensañarse con él y sólo él; por qué la procuraduría de Jalisco no ha emitido órdenes de aprensión contra la mayoría de los banderos o gruperos; por qué no han detenido a Vicente Fernández por hacer apología del delito e incitar a la infidelidad, deslealtad y misoginia.

Por qué los mesías que llaman a levantarse en armas o armar una revolución no son siquiera citados a declarar y al pobre de Ortiz le cargan todos los muertitos.

Podrán decir que la detención de Ortiz se derivo de otros delitos, como grabar en casas relacionadas al narco, si así es que lo detengan por eso y no por una aberración como contar historias.

Lo que compositores e intérpretes de narco corridos hagan podrá ser malo y chafa, pero que nunca sea delito, los gustos deben ser responsabilidad individual en plena libertad.

Punto Final

El Gobernador electo tenía que estar el lunes temprano en la Ciudad de México, los vuelos del domingo y lunes estaban llenos. Se fue en camión.

torrescorpus@smartia.digital

“NarcoTeletón” y Punto Final

Por tercer año consecutivo dedico este espacio al Teletón y a las iracundas y desinformadas campañas en su contra.

En años anteriores he intentado a desmentir con argumentos técnicos y contables la supuesta evasión o elusión de impuestos que Televisa supuestamente hace gracias a los donativos colectivos. (Si le interesan están disponibles enwww.torrescorpus.wordpress.com/el-teleton-y-punto-final)

Nadie ha podido documentar de manera seria y con argumentos el supuesto fraude, y con todo y auditorias o construcción de 19 Centros de Rehabilitación las campañas contra el Teletón siguen con mayor virulencia e ira que en ocasiones anteriores.

Este año, por el rencor sembrado o espontaneo o hasta por la pose de intelectual mundano que no ve televisión barata, se ha emprendido desde hace semanas una campaña de gran alcance resumida en: “ni un peso al NarcoTeletón” 

La campaña antiteletón se basa en los argumentos de años pasados e información tergiversada, incompleta y dolosa para asegurar que el Teletón es de Televisa y que el dinero que se dona a Fundación Teletón sirve para lavar dinero del narco. Completamente falso.

Ni Teletón es de Televisa ni Televisa es el Teletón, mucho menos se financian narcos, llegar a estos extremos y asegurar que detrás del Teletón está el narco sin más pruebas que rumores nacidos del odio e ignorancia es ruin. 

Acusar que Teletón tiene el “monopolio de la atención a discapacitados” es miserable y si tuviera el monopolio es porque no ha habiado otra iniciativas.

Claro que Teletón está patrocinado por Televisa pero también por el Monte de Piedad que en términos reales es el que más lana pone, también aporta Telmex propiedad de Carlos Slim archirrival de Azcarraga y cientos de pequeñas empresas, pero sobre todo millones de bienintencionados.

Sí no le gusta Televisa, pues no vea sus programas; si no confía en los redondeos y boteo del Teletón, no aporte allí, vaya al banco y done en ventanillas para que les den un recibo fiscal con todas las de ley.

Es más, sino le agrada el Teletón no done, pero no ataque sin fundamentos uno de los mejores esfuerzos organizados de la filantropía mexicana.

Respetuosamente a quienes están en contra del Teletón les sugiero que en lugar de utilizar su energía en denostarlo, acudan un día, uno solo a un CRIT y al azar le pregunten a alguno de los asistentes su historia y sobre el tratamiento que reciben. 

Sí lo hace estoy seguro acabaran maravillados, conmovidos y convertidos en convencido donante.

Punto Final

Mi solidaridad a Rocío y Gerardo Espinoza Solís por el sensible fallecimiento de su señor padre.

PABLO TORRES CORPUS

torrescorpus@hotmail.com

(Imagen, Zacatecas, cinco de diciembre 2012)

 

Mota legal y Punto Final

La propuesta de legalizar drogas ha cobrado auge como solución rápida y eficiente al tráfico de drogas y demás problemas ligados al narco.

Varios argumentos son convincentes por sus resultados en otros países, pero resultan un fiasco si los trasladamos a nuestra realidad nacional.

Se cita el derecho de los individuos a decidir que consumen, esto supondría una madurez intelectual plena del individuo que bien informado decidiera si fuma mota.

Seamos realistas en México con promedios de escolaridad de 7.2 años y de 1.5 libros leídos al año es difícil encontrar personas bien informadas, y no sobre las drogas sino de su entorno inmediato.

Claro que hay ciudadanos prudentes que se toman su tragos sin escandalizar, pelear u orinarse en la calle, pero también hay muchos que se toman unas cervezas y arman cada desmán, que es peor cuando se drogan.

Por unos cuantos todos perdemos.

El problema no es lo que particularmente consuma, sino los daños y problemas que a terceros ocasionan bajo los efectos de las drogas, basta leer las “Historias de Lobos” que publica IMAGEN para darnos un “quemón” o revisar las notas policiacas de “El Alacrán” para darnos cuenta de las barbaridades que se cometen bajo el influjo de el alcohol o las drogas.

¿Se imagina un sábado de Gloria donde en lugar de cheve vendan mota??

Los promoventes de que se legalice la marihuana señalan que al legalizarse la droga que más dinero le genera al narco los precios bajarían y se reducirían los ingresos de los carteles.

En efecto el alto precio de las drogas se debe precisamente a que están prohibidas y es más caro producirlas y transportarlas.

Pero el negocio de los cárteles no está en la mota, la coca o el crack está en lo prohibido.

Si legalizan la mota el narco dejará de recibir millones, pero no abandonará la delincuencia y al día siguiente se dedicaría a sembrar mota legal o calabacitas.

No, los delincuentes seguirán delinquiendo por qué es su forma de vida, además cuando se entra a la mafia solo muerto se sale.

Legalizada la marihuana los cárteles moverán sus actividades a otros ilícitos, como la trata, la venta de otras drogas, el secuestro y hasta la venta de mota pirata.

Se ha documentado que cuando existe un importante decomiso de droga que deja sin fondos a un cártel, éste realiza otra actividad ilícita como la extorsión o secuestro para sacar “el chivo” y recapitalizarse.

Hay relación directa entre el repunte de decomisos de drogas y el repunte del secuestro.

El levantamiento de la prohibición de las bebidas alcohólicas en Estados Unidos es un común ejemplo para demostrar la conveniencia de legalizar las drogas.

Al legalizarse el whiskey aumentó su calidad y bajó su precio, pero no acabaron con los traficantes de whiskey, simplemente cambiaron de mercancía y empezaron a traficar con drogas.

Igual ocurrió con la pornografía, cuando eran ilegal bandas traficaban con películas y revistas  “normales”, al legalizarse, siguieron traficando pero ahora con películas piratas o de contenidos extremos.

El negocio de los cárteles no está en las drogas, está en lo prohibido que siempre existirá.

Si la solución está en legalizar, al rato querrán legalizar la trata de personas, el secuestro, la pornografía infantil y demás drogas.  Y aun así seguirán habiendo productos y conductas ilegales.

Punto Final

En las elecciones es mejor usar la memoria que conocer las propuestas, todos los candidatos ya han ocupado puestos públicos; ahí están los resultados.

PABLO TORRES CORPUS.

torrescorpus@hotmail.com (Imagen, Zacatecas 30 de abril, El Alacrán Jerez, 4 de mayo 2010)

Guerra informativa y Punto Final

CONVOY (1965)Anteriormente consideramos pésima la política y difusa la estrategia de comunicación que gobierno federal utiliza en la “guerra contra el narcotráfico”.

La desarticulada comunicación ha sido en buena parte culpable de que la sociedad perciba que el gobierno y lo que es peor el Estado (como ente) vaya perdiendo la narcoguerra.

Por causas desconocidas y lógica que no se descifra, es inentendible por qué el gobierno ha dejado suelto uno de los pilares de guerra: comunicar.

Porque teniendo cifras históricas y un considerable número de logros en contra del narco, el gobierno federal tiene una estrategia de medios tan cerrada.

Cuando hay golpes o resultados todos quieren informar y lo peor es que lo hacen mal; en cambio cuando hay desaciertos no hay quien explique o al menos fije la postura oficial también necesaria para orientar a la sociedad.

Sun Tzu, Alejandro Magno, Aníbal, Napoleón, Von Clausewitz y los grandes estrategas siempre le han dado un papel importante a la comunicación en tiempos de guerra y crisis.

La importancia radica en que uno de los frentes de guerra es el comunicativo- mediático porque en ellos se sustenta la motivación de la “tropa”, los ciudadanos y hasta de los enemigos.

Con lo nefasto que es para la humanidad, debe reconocerse que Hitler a través de su ministerio de propaganda dio cátedra de la guerra en medios, primero al motivar y convencer a un pueblo y luego al intimidar al enemigo.

Para fortuna universal enfrente estaba Churchill genio también de la comunicación y magno orador que pudo contrarrestar en medios el “don hipnótico” de Adolf.

En casos más cercanos y ante la crisis hemos visto como cuando se define la estrategia y se nombra a un vocero calificado, con autoridad política y moral las crisis suelen gestionarse mejor.

Durante la crisis de diciembre del 94, el gobierno federal solo encontró algo de paz y salió avante hasta que hubo un vocero general. Igual ocurrió con Fox cuando dejó de exhibir sus limitaciones y puso un vocero- traductor que lo sacó de mil apuros y hasta le pudo disputar la agenda de medios a López Obrador.

Hace un año, ante la crisis de la influenza humana, el gobierno federal tuvo el acierto de nombrar al Secretario de Salud como único vocero que era aconsejado 24 horas por expertos infectólogos.

Esta acción no solo relajó la tensión social sino que valió el reconocimiento internacional

Vivimos una crisis de seguridad, que en medios no ha sido ni mínimamente gestionada ni auditada por el gobierno federal.

El narco solo aventaja al gobierno federal en el frente de comunicación, primero con narcomantas, degollados, balazos y ahora con un entrevistador de lujo como lo es Julio Scherer. Sólo le aventaja en un frente pero es el más visible y uno de los más importantes.

El silencio solo engendra rumores; el que calla otorga.

PUNTO FINAL

La cortesía y educación no es de quien la recibe, sino de quien la da y no hay corteses instantáneos; solo cortesanos.

PABLO TORRES CORPUS

torrescorpus@hotmail.com

(siete de abril 2010, IMAGEN, Zacatecas)

 

Los “Placozos” y Punto Final.

Es sumamente injusto que miles de zacatecanos anualmente tengamos que gastar una considerable cantidad para mantenernos dentro de la ley, quienes pagamos placas y tenencia somos identificables, ubicables y responsables por conducir un auto, además de infraccionables.

En cambio quien compra y conduce un auto chocolate o sin placas, conduce sin mayores problemas gracias a la impunidad móvil que genera no ser identificables, ubicables, responsables e infraccionables.

Sí un “chocolate o desplacado” choca o se mal estaciona el conductor puede huir sin preocuparse por ser identificado y mucho menos por responder legalmente.

Esto es un incentivo perverso y negativo para comprar y conducir en la ilegalidad.

 Es evidente que la delincuencia organizada regularmente se transporta en autos sin placas, ante esto las autoridades viales han optado por no molestar a los conductores y tripulantes de coches desplacados, no vaya siendo que sean malosos.

Ante esta situación, muchos dueños de chocolates o deudores de tenencia han decidido quitarle las placas a sus coches, así confunden a las autoridades y circulan sin molestia, responsabilidad y hasta infundiendo temor al ostentarse como malandros.

 El problema es que esta tendencia crece, lo peor, es que especialistas en seguridad han determinado que el circular sin placas genera protección tácita e impunidad a la hora de delinquir.

Así ocurre en Ciudad Juárez dónde los coches desplacados circulan por miles, donde los sicarios que viajan en estas naves, delinquen y abandonan el vehículo que se vuelven inidentificable al igual de que delincuente.

Como hoy ocurre en Zacatecas, ocurrió en Juárez hace casi 30 años, cuando los autos chuecos o con deudas empezaron a circular sin placas con el silencioso amparo de las autoridades.

Luego, cuando los gobiernos de Juárez quisieron hacer algo simplemente no pudieron, las manifestaciones y el voto cautivo de miles de conductores anónimos han impedido regular esta nefasta costumbre.

El argumento favorito es que no se regula a los desplacados por que es el patrimonio de miles de familias que llevan a sus hijos a la escuela y al trabajo; de acuerdo, pero los desplacados también son el móvil de miles de delincuentes que tienen asolado Juárez y temeroso al país.

Particularmente prefiero niños a pie, que delincuentes en desplacados.

 Según datos de la Dirección de Transito y Vialidad son casi 13 mil, los chocolates que circulan en la capital y Guadalupe y un número indeterminado de “placozos desplacados”.

La relación entre desplacados e impunidad es evidente, las diez principales ciudades del país con problemas de seguridad asociada al narco y secuestro, ocupan también los primeros lugares en número de coches desplacados.

La única propuesta sería para tratar de registrar chocolates y desplacados, abortó por el interés electoral que dominó a distinguidos tribunos de la LIX Legislatura local.

Ojala y en unos años no lamentemos como el conducir y delinquir en desplacados se convirtió en una funesta costumbre zacatecana, como ocurre en Ciudad Juárez.

 

Punto Final.

¿Joaquín Sabina el primero de mayo en Zacatecas?

torrescorpus@hotmail.com

(Imagen, Zacatecas 3 marzo 2010)

Las Guerras y Punto Final

Pese a que la guerra (en cualquiera de sus tipos) es una de las actividades más antiguas de la humanidad, seguimos pensando que son enfrentamientos unimodales, que se libran en un solo campo y que tienen ganador o perdedor absoluto.

Todas las guerras son multimodales deben combatirse y se combaten por muchos frentes: a balazos, con sesos, psicológicamente, etcétera.

La historia nos dice que ninguna guerra se gana o se pierde del todo, siempre queda alguien, algo que mantiene viva la llama de su causa, la esperanza, la ideología. Ejemplo, la Segunda Guerra no acabó con el nazismo, ni la Revolución con los terratenientes, ni la Iraquí con Al Quaeda.

Toda guerra inicia cuando un bando, Ejército o grupo rebasa algún límite establecido y respetado ya sea por miedo o consenso, puede ser límite territorial, de competencias o derechos. Cuando se viola la línea el agredido lucha por mantener o recuperar su sitio, igual el agresor.

En México este actividad tomó auge a principios de los 50´s y se mantuvo sin “novedad” durante casi cincuenta años, el problema fue cuando los capos rebasaron los límites de lo que era el negocio tradicionalmente ejercido y social e institucionalmente tolerado, cuando arrebataron espacios a la sociedad y atribuciones al gobierno.

Antes decían que los pleitos entre narcos eran solo entre ellos, se respetaba a las familias, la sociedad civil no era víctima directa ni de alto impacto.

El problema se agudizó cuando el narco brincó el límite y pasó de ejercer delitos masivos de bajo impacto “sin víctima ubicada” (venta de droga) a cometer delitos “particulares” de alto impacto con víctima ubicada (secuestro, extorsión, cobro de piso y paso).

Al diversificar sus actividades rompieron muchos límites que el Estado mexicano no les había cedido. Su ilegalidad la instalaron en la sociedad que empezaron a atacar en lo particular.

Tarde, pero el Gobierno respondió como debería a fin de regresarlos a esos límites que durante la pasividad foxiana rebasaron.

Y en eso consiste el triunfo de todas las guerras en regresar al enemigo a sus límites o en caso de invasión o agresión ubicarlos en los límites que el agresor les plantea.

El éxito de la narcoguerra no radica en que deje de haber narcos, adictos, compradores, mientras haya quien compre habrá quien venda; el éxito radica en que esos narcos que siempre existirán regresen a su “cause” delictivo sin ir más allá de las fronteras de vender algo ilegal.

El triunfo de la narcoguerra está en que los narcos vuelvan al redil de la clandestinidad típica del delincuente y dejen de ostentarse como malosos a fin de hacer lo que les venga en gana sin que nadie haga o pueda decir nada.

Punto Final.

Si hicieran un concurso del spot electoral más chafa y acartonado ¿quién ganaba? Los del Presidente del CDE del PAN o los del IEEZ. Reñido.

(Imagen, Zacatecas  24 de febrero de 2010)

“DEhAlcones” y Punto Final

“DEhAlcones” y Punto Final

Ayer en el “New York Times” (NYT) Ginger Thompson publicó en primera un reportaje titulado  “U.S. Agencies Infiltrating Drug Cartels Across Mexico” (Agencias Estadounidenses infiltran carteles de droga en México).

 

El texto señala que agencias de inteligencia de Estados Unidos han ampliado en los últimos años sus redes de inteligencia e informantes secretos en México a fin de atacar a los cárteles más violentos, para esto han reclutado no solo a operadores y personas cercanas a narco, sino también a funcionarios electos como legisladores y titulares de poderes ejecutivos además de policías mexicanos.

 

Así la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ha logrado obtener información fresca, de primera mano que ha compartido con autoridades mexicanas, principalmente el Ejercito y que han derivado en la detención de aproximadamente 26 líderes o capos de diversos cárteles.

La reportera cita como fuentes primarias a funcionarios de las agencias norteamericanas, especialistas en el tema y académicos e indica que los funcionarios entrevistados se negaron a dar mayor información del número de “halcones” y forma de operar debido a la desconfianza en la policía mexicana.

Seguramente estas aseveraciones alzaran las banderas antiyanqui y habrá quién se desgarre en nacionalismo censurando este ultraje a la soberanía nacional.

Debe lamentarse que se tenga que recurrir a la estructura de inteligencia estadounidense debido a la corrupción y pobreza táctica de nuestras agencias que fueron olvidadas-desmanteladas durante el foxismo.

Pero no debemos de olvidar que desde que Estados Unidos es nación ha mantenido poderosas e influyentes redes de inteligencia-información en México, en ellas han participado desde embajadores y empresarios gringos hasta políticos y artistas mexicanos.

Según consta en los archivos desclasificados de la CIA entre estos políticos informantes destacan Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Fernando Gutierrez Barrios y Alfonso Corona del Rosal.

Así que las operaciones de inteligencia y espionaje americanas en México con agentes secretos gringos y funcionarios mexicanos no son novedad, lo que sí pareciera novedad en que compartan esta información sobre todo con el Ejercito.

En toda guerra, combate o pleito institucional la labor de espionaje e inteligencia resultan indispensables y no se puede operar sin infiltrar y no se puede infiltrar sin reclutar.

Así lo han hecho los narcos con mucho éxito reclutando y armando su red de “halconaje” con policías, jueces, taxistas y hasta políticos. En esta tarea el gobierno mexicano se veía o ve rezagado y ante el embate de la delincuencia cooperar y aceptar ese tipo de información no solo es necesaria sino urgente.

El problema es internacional y aunque a Estados Unidos les toca aún mucho por hacer, compartir la información que las instituciones mexicanas son incapaces de generar es un avance.

La verdadera soberanía de un país no reside en si operan redes de inteligencia en territorio nacional, la verdadera soberanía es poder salir sin miedo a la calle.

Punto Final

Felicidades a “Creando Ilusiones AC” por su sorteo de arte, pero sobre todo por la ayuda que brinda a niños y jóvenes con cáncer.

PABLO TORRES CORPUS

torrescorpus@hotmail.com

(publicado en Imagen, Zacatecas, 26 octubre 2011)