“Pa´onde” y Punto Final

ImagenEl pasado 15 de diciembre luego de una balacera entre delincuentes y el Ejército sobre la carretera Jerez – Fresnillo, autoridades policíacas federales, estatales y militares montaron un mega convoy de al menos cuarenta unidades para el traslado del caído, detenidos y camionetas aseguradas.

Al llegar a la capital zacatecana varios vehículos de quienes veníamos de Fresnillo y Jerez quedamos “atrapados” en medio del contingente ya que no hubo señalamiento alguno o elemento que detuviera el tráfico proveniente del mineral.

Durante varios minutos vivimos la incertidumbre y hasta angustia de encontrarnos con órdenes y señales contradictorias.

Mientras militares con la mano señalaban que nos hiciéramos a la izquierda; camionetas blancas, nuevas y con placas ordinarias presuntamente de la policía ministerial y formaban parte del convoy sin portar alguna insignia o identificación oficial le “echaban lámina” y de mentadas a todo aquel que hiciera caso a los elementos castrenses.

Ante la posibilidad de atender las órdenes militares, algunos optamos por disminuir la velocidad y esperar que pasara el contingente, pero fue imposible porque patrullas de la policía estatal que circulaban por el carril central con torreta prendida y a claxonazos nos exigían avanzáramos.

¿En estos casos a quién deberíamos hacer caso? por la balacera los ánimos estaban tensos en la fuerzas de seguridad y cualquier error propiciado por ellos mismos pudo haber terminado en al menos un choque.

Hechos como estos se repiten por cientos de manera semanal, la gran mayoría de los mexicanos ya hemos sido testigos de acciones armadas.

En el mejor de los casos nos tocan acciones pasivas: ver pasar convoys con personal cubierto y armado; pasar retenes; ver mantas y encontrarnos con calles cerradas.

En el peor de los casos, nos puede tocar un enfrentamiento entre narco contra narcos; autoridades contra malosos; persecuciones, cateos o retenes piratas.

Los daños colaterales y desconocimiento de cómo actuar ante eventos de este tipo ya han cobrado la vida de decenas de inocentes, otros no han muerto pero si han tenido daños en su patrimonio, integridad física.

Ante el desconocimiento de cómo actuar frente a este tipo de acciones y su cotidianeidad ciudadanos, periodistas, organizaciones civiles e instituciones académicas han solicitado de manera urgente un manual o protocolo que nos indique que hacer ante una balacera; retén, cateo o convoy.

Pero también que les diga a las autoridades armadas como actuar; como guiarnos y homogenice su actuar porque es muy común que cada quién tenga su protocolo oculto o imaginario y dé una orden que es contraria a la que otro cuerpo de seguridad da.

Urge que publiquen un manual que no solo proteja a la ciudadanía, sino que dé certidumbre al actuar de la autoridad, es necesario que sepamos qué hacer ante un convoy, retén, persecución o balacera; a quién hacer caso o qué hacer sí los involucrados en un operativo dan ordenes encontradas.

Punto Final

Gracias a todos los que con su gentileza y atenciones hicieron gala de su memoria.

Pablo Torres Corpus

(Imagen, Zacatecas 19 enero, 2011)

torrescorpus@hotmail.com

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