Proyectos, ocurrencias y Punto Final

Estamos a punto de iniciar formalmente campañas y los candidatos ya han recibido (y recibirán aún más) decenas centenas “anteproyectos” y “proyectos” para beneficiar el entorno social, urbano o político.

Por desgracia muchos de esos “proyectos” distan de serlo y más que proyectos son ideas, refritos de Internet u ocurrencias.

Ideas,  todos las tenemos, la diferencia radica en la cantidad, calidad y densidad de las ideas concebidas, las ideas como proyecciones mentales son comúnmente confundidas con los proyectos y algunos que tienen una buena y/o genuina idea creen que tienen ya un proyecto y orondos presumen su idea como proyecto.

Llegada la campaña difunden la idea y si no son tomados en cuenta despotrican con el ganador por la oportunidad que dejaron pasar al no incluir al dueño o promotor del proyecto (léase idea) en el organigrama.

Debemos reconocer que la idea es el punto de partida para hacer un proyecto, pero no el proyecto.

También es común el refrito de proyectos Internet es la mejor fuente solo se le cambian algunas palabras, se actualizan los datos, pero increíblemente en algunos de esos refritos se les pasa corregir algunas palabras y de repente encontramos en un proyecto supuestamente hecho por zacatecanos palabras como: debéis, la concejalía, vosotros, queres que no son nada común en nuestro léxico.

En forma general, un proyecto es la búsqueda de una solución inteligente (económica, práctica) al planteamiento de un problema y aunque la descripción general es fácil la elaboración es una verdadera proeza, por ello los proyectos elaborados por despachos privados cuestan decenas de miles de pesos y en algunos casos cientos.

Para arrancar un proyecto forzosamente de deben cumplir dos procesos: el del perfil donde se incluye la idea, análisis del entorno, detección de necesidades, análisis de oportunidades; y el de factibilidad del proyecto donde se incorporan la definición conceptual, el estudio del proyecto su evaluación y decisión final.

Lo anterior aplica para todos los proyectos, aunque al momento de particularizar, cada una de las etapas varía de acuerdo a la naturaleza del proyecto, no es lo mismo un proyecto de inversión del sector privado, que un proyecto de inversión del sector público o si se trata de un proyecto cultural o si los resultados son tangibles o intangibles. Pero sea cual sea su naturaleza un proyecto no es un montón de hojas con muchas fotos e ideas generales.

Un proyecto no se limita a un párrafo u oración, no es tampoco la carta a Santa.

Es obligación de los gobernantes y sus asesores reconocer entre generadores de ideas, vendedores de ideas y revendedores de ideas, estos últimos mejor conocidos como oportunistas.

Debemos ser más honestos en las propuestas, ideas y proyectos, porque existe una fabulosa coincidencia, la mayoría de los que presentan proyectos en tiempos electorales los adjuntan con currículo.

PUNTO FINAL

¿Alberto Babaz y Lissete Faramalla?

PABLO TORRES CORPUS

 torrescorpus@hotmail.com

(14 de abril Imagen, Zacatecas)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s