El Chapo, Forbes y Punto Final.

Como lo ha venido haciendo desde 1986 la revista newyorkina “Forbes” publicó a media semana su ya tradicional lista de las personas más ricas del mundo, como ocurre anualmente el índice generó polémica en varios rincones del mundo, por desgracia para los mexicanos y en medio de una inédita lucha contra el narco Forbes incluyó este año en su influyente lista a Joaquín Guzmán Loera, (a) el Chapo Guzmán.

La aparición del Chapo ha generado infinidad de comentarios e inquietudes entre los mexicanos y desafortunadamente muchos creen en la lista, calidad, metodología y ética periodística de Forbes y dan por hecho la millonada del narcotraficante enarbolando la causa delincuencial.

ANTECEDENTES.

En 1917 el periodista escocés Bertie Charles Forbes fundó “Forbes Magazine” publicación que desde sus inició se dedicó a cubrir y difundir acontecimientos financieros y del mundo de negocios. La publicación fue evolucionando y en 1986 se les ocurrió estimar las fortunas de aquellos que se presume o rumora son las personas más ricas del mundo y como único requisito para aparecer en ella es tener al menos mil millones de dólares.

Sin embargo desde su primera lista fueron evidentes los problemas técnicos para el cálculo de las fortunas, a falta de una metodología rigurosa, pública o “pareja” los editores de Forbes calculan el capital de los ricos del mundo a “ojo de buen cubero”.

Y al paso del tiempo Forbes que en teoría es (o era) una revista seria de negocios empezó a incluir elementos de sensacionalismo extremo en sus listas con el afán de no perder interés entre los lectores que anualmente esperan con ansia la lista que es una especie de saciamorbos.

Antes de incluir al Chapo, para generar polémica la revista incluyó a Fidel Castro como uno de los hombres más ricos del mundo; igual lo hizo con la Reina Isabel II de Inglaterra y con Osama Bin Laden, en todos los casos el calculo de la riqueza se ha hecho sin aportar pruebas, datos duros o fichas metodológicas.

Pero el problema en los cálculos fallidos no es exclusiva de los personajes con fortunas ocultas o difíciles de calcular, también hay sesgos o fallas en la estimación de la riqueza de empresarios serios con negocios legales, públicos y verificables, el error más común de Forbes es que calcula la fortuna de los magnate en base al valor de la empresa que encabezan y la propiedades que a nombre del millonario o familia y nada más, no toma en cuenta lo invertido en obras de arte, joyas, fondos diversos o bienes y activos a nombre de terceros y lo que es el error más grave no toma en cuenta las deudas de los ricos.

Como ejemplo de este “errorzote” esta Bill Gates y Carlos Slim, dueños de Microsoft y Grupo Carso respectivamente, a estos multimillonarios se les descontó a la fortuna que la propia Forbes hizo el año pasado el mismo porcentaje que perdieron las acciones de sus empresas. Dan por hecho que el tamaño de la fortuna de los magnates es igual al valor de sus empresas, no teniendo en cuenta que hay más socios, pago de impuestos, utilidad neta y muchos otros factores contables.

CHAPO “BILLIONARIE”.

Todos los errores y omisiones de Forbes habían pasado sin mayor pena ni gloria para los mexicanos, ocasionalmente generaba debate el capital de Carlos Slim pero hasta ahí, empero la inclusión del capo sinaloense a la lista ha rebasado los conocidos errores de la publicación.

Sigue siendo ampliamente criticable la metodología, como saben los editores de Forbes a cuanto asciende la fortuna del Chapo que en primera es ilegal y por lo tanto permanece oculta, incluso para los miembros de su cártel.

Es absurdo dar seriedad al cálculo de Forbes porque por su condición de prófugo de la justicia internacional el Chapo no tiene empresas, ni propiedades a su nombre, sino a nombre de otros, de terceros, familiares, amigos prestanombres en general.

Es una gran incógnita como Forbes sabe o estima cuanto tiene el Chapo, cómo una revista ha conseguido lo que no ha podido obtener el gobierno mexicano y el gringo, con todo y la CIA, Ejercito, FBI, CISEN, etcétera.

Si Forbes cuenta con información que no tienen los gobiernos o sabe algo debe compartirla, de lo contrario estará incurriendo en encubrimiento y lo peor, si no sabe pa´que habla.

Más allá, en la ficha del Chapo, Forbes dice que vive en Sinaloa, ¿cómo lo sabe, lo habrá constatado? Dudo que Guzmán les haya dicho: “vivo en Sinaloa y tengo mil millones depositados en x banco”.

Algunos de los defensores de la publicación dicen que el calculo se hizo en base al valor total del mercado de la droga en México y al porcentaje que Guzmán Loera maneja y aunque el narco se maneje como una empresa no es una empresa normal, las utilidades no se pueden estimar igual, a las ganancias por la venta de droga deben restarse los sobornos, las bajas, los decomisos y sumarse las ganancias por secuestros extorsiones y demás eslabones de la delincuencia.

No se puede medir con la misma regla a una empresa legal y una ilegal, del narco no conocemos sus ingresos, ni gastos, mucho menos utilidad neta y a manos de quien va a parar.

CONTRA MEXICO.

Es decepcionante el trato que la revista da a México de los 793 millonarios que incluye la lista solo existe un delincuente y es precisamente el sinaloense, que acaso en todo el mundo no hay otro mafioso poderoso, rico o en mismo México solo Guzmán es rico entre los capos.

¿En Estados Unidos no habrá ni un solo traficante de drogas o armas que tenga mil millones o más, o en Rusia, potencia mundial en mafiosos ni uno solo es más rico que Joaquín Guzmán?

¿Entre los miles de terroristas de Medio Oriente no habrá un rico?, a poco entre los mismos narcos mexicanos no hay otro igual o más rico, ¿dónde queda pues Heriberto Lazcano, los Beltrán Leyva o Zen Li Yeh Gon que en su closet tenía 250 millones de dólares, una cuarta parte de lo que se le atribuye al Chapo.?

Porqué no incluyen a los bandidos de cuello blanco que han desfalcado a medio mundo, como Bernard Madoff, el gringo que defraudo a miles con más de 50 mil millones de dólares, cifra casi tres veces superior a lo mueve el narco en México.

A diferencia de los negocios del Chapo, los de Madoff si se pueden medir puesto que era dinero legal, depositado legalmente en fondos de inversión, porqué con el gringo que llevaba toda una contabilidad no pudieron hacer cálculos y con el mexicano que no se sabe ni dónde vive.

No sabemos y no creo que se sepa cuánto dinero tenga el Chapo o algún otro capo, tal vez el sinaloense tenga más de mil millones, tal vez menos, no lo sabemos, por el momento lo único que sabemos es que Forbes “chafeó” en su calidad como publicación, vendió una estimación que a todas luces es errónea y carente de rigor, lo peor es que lucran con un problema que aqueja a México. Pinchis.

PUNTO FINAL.

Es la segunda vez que los diputados de todos los partidos del Congreso de la Unión se ponen de acuerdo rápido, sin pleitos y al unísono sobre un tema, hoy es la exigencia a EUA a que combata igual que México el narco, la anterior fue para subirse el sueldo, ahí la llevan.

PABLO TORRES CORPUS.

torrescorpus@hotmail.com

(Publicado El Alacrán, IMAGEN, 15, 18 de marzo 2009)

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