SUBSIDIOS QUIERE Y PUNTO FINAL.

Durante décadas el gobierno mexicano ha mantenido subsidios de todo tipo (capital, corrientes, directos, cruzados, focalizados, generales) a todo tipo de actividades y organizaciones, y en todos los casos después de un tiempo, corto o largo, por muy diversos motivos el subsidio se vuelve insostenible y deja de otorgarse con resultados funestos para los beneficiarios directos e indirectos de la subvención.
 
Sin importar el origen o ideología todos los gobiernos ceden ante el encanto de los subsidios. Cada vez que la macroeconomía internacional o local se desajusta, los gobiernos mexicanos justifican el subsidio como en beneficio del pueblo y siempre se ejemplifica como la subvención funciona a la perfección en equis lugar.
 
Fuera de los subsidios focalizados (Oportunidades), los subsidios generales (a la gasolina o adultos mayores) siempre han fracasado estrepitosamente después de su aplicación, con resultados peores a que si no se hubieran otorgado, tal vez por esto los subsidios generales tengan tan mala reputación en México donde todo lo que huele a subsidio es destrozado por la oposición y los economistas ultra liberales.
 
Pese a su mala fama los subsidios generales de ninguna manera son malos o perjudiciales, el problema en el caso mexicano radica a la pésima manera en que los gobiernos han usado y abusado de ellos, olvidando que son ante todo herramientas para normalizar o encausar la economía.
 
La más elemental de las definiciones de subsidios nos indica que son prestaciones asistenciales públicas y de DURACIÓN DETERMINADA. Quizá en nuestro país el continuo fracaso de los subsidios se deba a ningún gobierno ha puesto atención en carácter temporal que deben tener las subvenciones para garantizar su éxito o positiva influencia.
 
Todos los países capitalistas recurren a los subsidios, sin embargo los más exitosos si atienden la premisa de temporalidad, solo se ejecutan en tiempo de crisis y recesión y solo se mantienen mientras las cosas se normalizan. Algo que en México se ignora y al implantar un subsidio nunca se le incluye la fecha de caducidad, se instaura para que dure hasta que se acabe y solo se acaba cuando el gobierno y finanzas públicas están en quiebra.
 
Los subsidios no evitan la inflación ni la escasez, simplemente amortiguan los efectos y dan un margen de tiempo extra para que el contexto y externalidades sean menos duras para la población, ¿a poco creen que la gasolina va a bajar en el corto plazo?, Los subsidios son como los paracaídas, solo se utilizan cuando se requieren y no evitan la caída solo la hacen más suave y lenta.
 
Para que los subsidios sean exitosos deben ser temporales y solo funcionan como herramientas para ampliar el margen de maniobra de los gobiernos durante crisis o recesiones, por si solos los subsidios no son suficientes para elevar la calidad de vida de la población.
 
 
PUNTO FINAL.
Claro que las deficiencias en seguridad en los antros de Zacatecas son mínimas, las cárceles son más inseguras.

PABLO TORRES CORPUS.
torrescorpus@hotmail.com
(IMAGEN, Zacatecas, Zac. nueve de julio 2008)

 

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