El Terrorismo Económico y Punto Final.

Hace poco decíamos que, por acepción general violencia económica se define como el uso del poder para dominar, apropiarse o destruir el patrimonio de alguna persona o grupo. El término quedo corto frente al terrorismo económico practicado por “la ¿Integradora? de los Industriales de la Masa y la Tortilla de Zacatecas” y la Presidencia Municipal de la capital, contra la tortillería La Rosa, de la colonia el Ete.

 

En un par de claras notas publicadas en IMAGEN, se señala que la intención de cerrar dicho comercio es porque los Industriales de la masa no lo respaldan, porque afecta las ganancias de las tortillerías aledañas y la autoridad municipal no ha autorizado la apertura y por tanto ordena el cierre.

 

Resulta inconcebible que dado el desempleo, falta de competitividad, pobreza y déficit de empresarios, un grupo de comerciantes y un reglamento municipal pretendan limitar el desarrollo económico de una persona.

 

El artículo 5º de la Carta Magna a la letra dice: a ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, INDUSTRIA, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. El ejercicio de esta libertad solo podrá vedarse por determinación judicial. Por ningún motivo el Reglamento para regular (sic)la Industria de la Masa y la Tortilla del Municipio de Zacatecas puede superar a la Constitución.

 

Dicho reglamento es completamente arcaico, lejos de promover la competitividad y propiciar el ejercicio de las libertades constitucionales, llena de obstáculos el camino para la apertura de industrias y comercios de masa y tortilla. Los requisitos son demasiados y los incentivos nulos.

 

A La Rosa no la quieren cerrar por falta de higiene o algún ilícito, se le quiere cerrar por ser más competitiva, por dar un mejor precio y por no cumplir con un trámite burocrático.

 

El inciso II, del artículo 12 del reglamento mencionado dice: Documentos y requisitos que se deben complementar:… Croquis de ubicación …con el fin de evitar la competencia desleal e inequitativa…; por lo tanto, las distancias entre una y otra tortillería, deberá ser razonada y consensada (sic) entre las partes, el gremio de la masa y la tortilla a juicio de la autoridad municipal en última instancia.

 

Competencia desleal: la de los tortilleros agremiados que ante la falta de competitividad quieren someter a la competencia con prácticas tipo cosa nostra; inequitativa, sí, para él que no pertenece al grupo. Razonada, lo dudo; condensada: consensar no es someterse.

Mientras el reglamento y los industriales dificultan la apertura de tortillería, molinos, etcétera, grandes consorcios tortilleros invierten y les comen el mandado. Con esas practicas dentro de muy poco tiempo las tortillerías apegadas a reglamentos obsoletas van a quebrar por incompetentes.

 

A las grandes empresas que venden tortilla a menor precio nada les reclaman porque saben que los consorcios con un amparo les tumban el reglamento.

 

PUNTO FINAL.

¿Quién nos defenderá de los que defienden el petróleo con bloqueos.?

torrescorpus@hotmail.com (publicado en IMAGEN, nueve abril 2008 ).

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