El Síndrome Huejucar y Punto Final.

Hace relativamente poco tiempo se instaló en Huejucar, Jalisco, la empresa K&S que  maquila arneses para una reconocida armadora automotriz japonesa, la llegada de esta fabrica llenó de entusiasmo a los pobladores de la región, pues la inversión se cuantificó en varios millones de dólares, los salarios eran competitivos y había vacantes para más de 200 personas.
 
La reactivación económica parecía inminente, sin embargo aún no arrancaba formalmente la maquiladora y el entusiasmo empezó a decaer. Primero resultó difícil encontrar personal con la preparación y habilidades necesarias para los puestos de mando; luego encontraron que la alta migración propiciaba alta rotación de personal, muchos de los recién empleados solo trabajaban en la empresa mientras se “acomodaban” en Estados Unidos; lo anterior generaba a su vez apatía y a pocos les interesaba aumentar la producción pese a los incentivos económicos.
 
El economista, Luis Miguel González, llamó a este conjunto de problemas el Síndrome Huejucar, caracterizado por la inversión e instalación de empresas competitivas en localidades que carecen del personal apto para laborar en las mismas. Que a pesar de ofrecer buenos salarios reciben poca respuesta a las convocatorias laborales y aunque necesitan con urgencia la inversión no son capaces de retenerla.
 
Viendo con atención las circunstancias y panorama general de nuestra entidad, debe preocuparnos que el síndrome Huejucar esté presente en prácticamente todo el estado.
 
Y es que en la era de la información donde el conocimiento es el principal generador de riqueza, es difícil que una entidad como Zacatecas con apenas 7.2 años de promedio de escolaridad en población de 15 años y más (INEGI 2005) pueda atraer y sobre todo retener empresas y/o inversiones.
 
Es común ver que los altos mandos sean ocupados por foráneos, debido a la dificultad que representa para las empresas encontrar en esta tierra profesionistas con el perfil requerido.
 
Meses atrás una empresa internacional de reclutamiento de personal relató a IMAGEN que el principal problema que enfrentaban en Zacatecas, era la escasez de profesionales en ciencias exactas.
 
Si bien, los diversos ordenes de gobierno mucha responsabilidad tienen en la poca capacitación y mucha grilla en la educación, también es cierto que los ciudadanos vivimos adormecidos esperando que papá gobierno solucione todos nuestros problemas.
 
Para evitar el síndrome Huejucar requerimos que el gobierno invierta más en educación, evalúe a docentes y alumnos, haga de la I+D (investigación y desarrollo) política trasnsexenal y se privilegie la meritocracia.
 
Pero también se requiere que los ciudadanos seamos más responsables. Para ser puntuales, proactivos, respetuosos y visionarios no requerimos del gobierno, basta con que lo queramos y actuemos en consecuencia. Ejemplos sobran.
 
PUNTO FINAL.
En cierto partido que acaba de celebrar elecciones internas confunden el lavar la ropa en casa con la violencia intrafamiliar.
torrescorpus@hotmail.com
(publicado en IMAGEN 26 marzo, 2008)
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