DEL PUEBLO MÁGICO Y PUNTO FINAL.

“Para ser Pueblo Mágico debemos demostrar de forma técnica que tuvimos un pasado de esplendor, un presente de pobreza y un futuro prometedor”.

 

La placa ya se puso y el nombramiento ya pende en la sede del ejecutivo municipal, con lo anterior la pueblomanía ha resurgido y vuelto a ser tema obligado ya sea para denostarlo o para alabarlo, lo que es cierto es que al día de hoy son mayoría los jerezanos que desconocen la naturaleza del programa.

 

La poca familiaridad con Pueblos Mágicos genera falsas expectativas y la exigencia de remodelar o hasta reinventar Jerez en semanas, igual pasa con quien minimiza el programa pues se cree que el nombramiento es el reconocimiento al pueblo como destino turístico consolidado.

 

ANTECEDENTES.

Pueblos Mágicos surgió en dos mil uno a iniciativa de Bertha Leticia Navarro Ochoa, entonces secretaria de turismo, la idea era diversificar la oferta turística de México a través de programas regionales. Para ese tiempo la Secretaría de Turismo (SECTUR) ya contaba con varios programas regionales como: Centros de Playa, Tesoros Coloniales, Ruta de los Dioses, entre otros, el problema es que casi todos promocionaban e impulsaban ciudades de considerable tamaño y que ya contaban con infraestructura turística y no existía alguna política para la promoción de los pueblos o pequeñas ciudades que por sus costumbres, tradiciones, folclor, arquitectura y personajes eran una joya. Ese segmento de mercado estaba descuidado y prácticamente sin explotar.

 

Mucho tiempo antes Francia había sido el pionero mundial en la creación de programas turísticos regionales y a principios de los setentas creó un programa turístico especifico para las pequeñas villas productoras de vino y queso, así nació el concepto turístico de “pueblear”, la idea tiene tanto éxito que este esquema turístico ha sido copiado o replicado en todo el mundo.

 

México no fue la excepción y basados en la experiencia francesa se creó el Programa Pueblos Mágicos en 2001, siendo Huasca de Ocampo el primero.

 

En Jerez como se ha comentado en este mismo espacio, en octubre de dos mil cuatro  vía el Ing. Alves de Souza supimos de un programa turístico diseñado para pueblos “pobres”…

 

INNOVACIÓN EN POLÍTICAS PÚBLICAS.

Cuando se estudiaba la implantación de Pueblos Mágicos, se descubrió que la mayoría de los pueblos que podían incorporarse el programa tenían serias deficiencias. Si bien eran bellas y atractivas localidades no contaban con la infraestructura suficiente para atender al turismo, en muchos casos ni para los propios pobladores, se encontró que casi todos estaban pobres y completamente desvinculados de la actividad industrial, turística y comercial a mediana o gran escala.

 

Entonces el programa dio un giro y se abocó a la mejora plena de las localidades y Pueblos Mágicos pasó de ser un programa turístico a convertirse en una de las políticas públicas más completas de México.

Los creadores de Pueblos Mágicos tuvieron la enorme visión de incluir otras dependencias y redondear el programa, por eso se creó una comisión interinstitucional en la que participan dieciséis organismos federales, además de la obligatoria participación del gobierno estatal y municipal.

 

La conformación de este virtuoso equipo y sus resultados han hecho que el programa Pueblo Mágicos reciba en dos ocasiones el premio INNOVA la calidad gubernamental, máximo galardón a la mejora e innovación que otorga la Presidencia de la República.

 

LOS QUEJOSOS.

Varias veces he escuchado y me han dicho en tono de reclamo que como puede ser posible que Jerez haya sido nombrado Pueblo Mágico, si esta pobre, no tiene hoteles, ni restoranes, ni ofrece servicios de calidad, me han dicho que es casi una burla. Primera, si puede ser que lo hayan nombrado, puesto que ya es. Pero lo más importante la naturaleza técnica y el nicho de este programa no son destinos turísticos consolidados con todos los servicios, sino PUEBLOS con potencial para desarrollarse y desarrollar productos turísticos.

 

Además que destino turístico consolidado nació con infraestructura y promoción, quién haya conocido Acapulco, Cancún o Zacatecas hace treinta años me dará la razón.

 

A diferencia de otros programas el nombramiento Pueblos Mágicos no se entrega a localidades con todos los servicios, sino a aquellos que demuestran mediante un expediente técnico que tuvimos un pasado de esplendor, un presente de pobreza y que de ingresar al programa nuestro futuro será prometedor, además de que se tienen suficientes elementos históricos tangibles e intangibles.

 

Para ser Pueblo Mágico no se requiere tener infraestructura, parte de la misión del programa es crearla, generarla para el rescate económico del Pueblo. Hay Pueblos Mágicos como Huasca, Cosalá, Comala, Real de Catorce, Parras, Asientos, que al ser nombrados tenían mucha menos infraestructura turística y urbana que Jerez y actualmente ya han despuntado.

 

Si actualmente tuviéramos toda la infraestructura turística y urbana no hubiéramos competido para ser nombrado Pueblo Mágico, hubiéramos competido para ser considerados Tesoro Colonial o Patrimonio de la Humanidad.

 

SIN COMER ANSIAS.

Existe una justifica ansia de ver acciones tangibles por ser Pueblo Mágico, todo pintado, arreglado, bonito, pero debemos de ser concientes de que las acciones relevantes públicas y privadas no se hacen en microondas, se requiere planeación y mucha, mucha gestión.

 

Tomemos en cuenta que la incorporación se dio en julio y que el año fiscal inicia en enero por lo tanto apenas este dos mil ocho se contemplaron recursos para Jerez como Pueblo Mágico. Si solo para obtener el nombramiento nos tardamos casi tres años, es imposible que se regenere todo Jerez en un lapso igual o menor. Mucho del trabajo que se ha hecho no se ve, ya que todos son trámites y papeleos necesarios para la gestión de recursos. Aun así ya se han dado algunos logros, como la difusión en la revista México Desconocido y muy probablemente para la edición del próximo mes se vuelva a presentar un reportaje de Jerez en la misma publicación.

 

La filmación de algunos capítulos de una telenovela obedeció al interés del Gobierno estatal de difundir a Jerez como Pueblo Mágico. Gracias a las gestiones el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR) elabora ya un Plan de Desarrollo Turístico municipal de forma gratuita. Y que decir de los recursos.

 

 

PUNTO FINAL.

Uno de los creadores y elementos activos de Pueblos Mágicos fue Francisco Madrid Flores, que visitó Jerez el pasado veintiséis de febrero como subsecretario de operación turística, la gira por este municipio fue la ultima de “Paco” como funcionario, al regresar a la capital presentó su renuncia después de veintitrés años de trabajar en dicha secretaría. Ahora Madrid Flores dirigirá la escuela de administración turística de la Universidad Anáhuac.

 

 PABLO TORRES CORPUS.

torrescorpus@hotmail.com

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